Por Eugenio Pacheco
José María Morelos, Quintana Roo, 09 de diciembre de 2025.- Consumir la producción local de granos, semillas, leguminosas y hortalizas, tiene efectos positivos en la nutrición, generan una economía sostenida y aumenta la sustentabilidad de los productores del campo quintanarroense, asegura Jessica Ríos, del sector salud en José María Morelos.
Comer saludable dejaría de significar un gasto elevado para las familias mexicanas, si se regresa a los alimentos tradicionales y hasta ancestrales preparados con productos del campo en las zonas rurales de Quintana Roo.
Especialistas en salud nutricional, del sector de salud público, impulsan la revalorización de alimentos tradicionales y locales, destacando su aporte nutricional y su papel en la recuperación de la dieta heredada por los abuelos.
La nutrióloga Jessica Ríos, adscrita a la Jurisdicción Sanitaria Número 3 de SESA, en la zona rural de José María Morelos, encabeza la orientación en talleres, impartidas en diversas comunidades, para mostrar que los productos de la milpa tradicional, como son granos, semillas, leguminosas y hortalizas, representan una alternativa altamente nutritiva, económica y sostenible.
La nutrióloga, expone ejemplos de recetas tradicionales que concentran gran valor nutricional, como el “Toksel” un platillo elaborado con pepita, frijoles (ibes) y otros granos que, en conjunto, ofrecen una fuente completa de proteína sin necesidad de incluir carne.
“Es una comida ancestral muy rica en nutrientes con granos y semillas de la producción local, desde donde podemos obtener proteínas de calidad sin recurrir a productos de origen animal”, Jessica Ríos.
La especialista señaló que esta estrategia busca prevenir enfermedades relacionadas con la mala alimentación, un problema creciente tanto en adultos como en niños.
Estos talles son parte de un proyecto también para modificar hábitos desde edades tempranas, aprovechando que niñas y niños aprenden rápidamente cuando los alimentos se presentan de forma creativa.
Destacó que, al incorporar colores, texturas y preparaciones llamativas, los menores muestran mayor disposición a consumir vegetales y granos.
La Jurisdicción Sanitaria No. 3 impulsa esta iniciativa como una vía para fortalecer la seguridad alimentaria, demostrando que la mejor nutrición se encuentra en los alimentos que forman parte de la historia y cultura de la región.



