CIUDAD DE MÉXICO, a 10 de agosto de 2026.- Las amenazas contra personal relacionado con la inspección del aguacate estuvieron detrás de la suspensión temporal de actividades para exportar el fruto mexicano a Estados Unidos, explicó este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien informó que los envíos se recuperan gradualmente.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que el Gobierno mexicano no había sido informado previamente sobre las amenazas y que posteriormente las autoridades estadounidenses comunicaron la situación relacionada con algunos inspectores.
Sheinbaum explicó que la cadena de exportación está sujeta a controles sanitarios estrictos. En México participa el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), además del personal vinculado con las agencias estadounidenses que interviene en las verificaciones.
La suspensión coincidió con una reunión que la Presidenta ya tenía programada con representantes de productores y empacadores, quienes expusieron problemas de extorsión en algunas regiones de Michoacán.
Refuerzan seguridad
Ante ese panorama, autoridades federales fortalecieron los operativos. El despliegue anunciado previamente contempla 1,557 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para reforzar la vigilancia en zonas productoras, centros de empaque y vías de comunicación.
Sheinbaum indicó además que se mantendrá una mesa permanente de seguimiento para atender la seguridad y generar condiciones que permitan mantener las operaciones.
La estrategia comenzó a reflejarse en la actividad exportadora. La presidenta informó este lunes que 45 empacadoras ya retomaron operaciones y estimó que próximamente podría normalizarse la totalidad de los envíos.
El fin de semana, Julio Berdegué precisó que 75% de los empaques de Michoacán estaban habilitados y que estos establecimientos concentran 85% del aguacate michoacano que se exporta. Las conversaciones con Estados Unidos continúan para restablecer el 100% de las operaciones.
Sheinbaum también fue cuestionada sobre la posibilidad de que Estados Unidos utilice los controles sanitarios sobre productos perecederos mexicanos como una forma de presión política, en medio de recientes señalamientos sanitarios sobre otros alimentos.
La mandataria no afirmó que Washington esté utilizando actualmente estas medidas con ese propósito. Ante la pregunta, manifestó que espera que los controles sanitarios no sean empleados como herramienta política y recordó que los productos perecederos están sujetos a revisiones estrictas para su comercialización.




