CHETUMAL, QRoo., a 21 de agosto de 2026.- El traslado de aguas residuales en pipas en Quintana Roo podría tener un mayor control sobre las rutas que siguen y los lugares donde finalmente son descargadas, como parte de una estrategia para reducir riesgos de disposición inadecuada y afectaciones al medio ambiente.
La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) reunió a transportistas, operadores de plantas de tratamiento, organismos de agua y empresas especializadas para revisar cómo funciona actualmente este servicio y establecer mecanismos que permitan mejorar la recolección, traslado, recepción y tratamiento de estos residuos.
Uno de los principales puntos planteados fue que las personas y empresas dedicadas al transporte de aguas residuales mediante vehículos tipo pipa cuenten con rutas y sitios de descarga plenamente identificados y regularizados.
La intención es que el contenido recolectado llegue a instalaciones que tengan la capacidad técnica necesaria para recibirlo y tratarlo, en lugar de que exista incertidumbre sobre su destino final.

Ponen atención a residuos de sanitarios portátiles y embarcaciones
Durante el encuentro también se abordó el manejo de las llamadas aguas residuales de tipo especial y tipo azul, generadas principalmente en instalaciones móviles o temporales.
Entre ellas se encuentran sanitarios portátiles, campamentos, casas rodantes y embarcaciones, cuyos residuos requieren ser recolectados y transportados en pipas.
De acuerdo con la información presentada durante la reunión, este tipo de aguas puede contener una elevada carga orgánica y sustancias químicas utilizadas en la operación de esos servicios, por lo que necesita procesos de tratamiento acordes con sus características.
Como una de las opciones disponibles se presentó la planta de tratamiento CRIMAR, operada por RESPEL Ambiental, que cuenta con infraestructura para recibir y procesar este tipo de residuos bajo los requerimientos técnicos y ambientales correspondientes.
En la reunión participaron representantes de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA), Aguakan, RESPEL Ambiental y transportistas que operan principalmente en la zona norte de Quintana Roo.
La estrategia busca también mejorar la trazabilidad de las aguas residuales, es decir, poder conocer su recorrido desde que son recolectadas hasta que llegan a un sitio autorizado para su tratamiento y disposición final, con el objetivo de disminuir el riesgo de descargas irregulares que puedan afectar el suelo, los cuerpos de agua o los ecosistemas.




