Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO,a 21 de septiembre de 2026.— Un brazalete dorado de posible origen zapoteco regresó a México desde Estados Unidos y ahora será estudiado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), debido a que sus características podrían relacionarlo con el conjunto conocido como las “Joyas del pescador”.
La pieza llegó al país mediante valija diplomática, a través del Consulado General de México en Nueva York, luego de que un particular realizara una entrega voluntaria a finales de 2025. Posteriormente, autoridades de Cultura y Relaciones Exteriores concretaron su restitución.
Podría ser parte de un tesoro zapoteco
El objeto mide aproximadamente 8 centímetros de largo y casi 2 centímetros de ancho y presenta la figura de un mono araña, acompañada de dos elementos cónicos a manera de rosetones. Fue elaborado mediante técnicas de fundición a la cera perdida y filigrana, características de la orfebrería zapoteca del Posclásico Tardío, entre 1200 y 1521 d.C.
De manera preliminar, especialistas del INAH encontraron semejanzas entre el brazalete y una docena de piezas, completas e incompletas, que integran el corpus de las “Joyas del pescador”, actualmente bajo resguardo del Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz.
La historia del conjunto se remonta a hace aproximadamente 50 años, cuando Raúl Hurtado Hernández encontró piezas metálicas mientras buscaba pulpo entre los corales del río Medio. Parte de los objetos fue vendida y fundida, mientras que otros fueron recuperados posteriormente por las autoridades.
Ahora, los especialistas analizarán las características y aleaciones de oro, plata y cobre del brazalete para determinar si efectivamente pertenece al mismo corpus. De confirmarse, la pieza podría aportar nuevos elementos para reconstruir la historia de uno de los conjuntos de orfebrería prehispánica vinculados con Oaxaca.




