CHETUMAL, Quintana Roo, 6 de octubre de 2026.— Las fotografías de un recorrido terminaron por colocar a Diana Xuluc, directora de la Juventud de Bacalar, en el centro de la polémica. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que no autorizó su ingreso al sitio arqueológico de Nuevo Jerusalén y anunció que iniciará un procedimiento administrativo para deslindar responsabilidades, según el comunicado fechado el 5 de octubre.
La controversia tomó fuerza después de que la funcionaria compartiera fotografías y videos de la visita en redes sociales. Las imágenes llegaron a medios de comunicación y abrieron cuestionamientos sobre el acceso a un espacio arqueológico señalado como no abierto al público, así como sobre el respeto de las autoridades municipales al patrimonio maya.
Del recorrido en redes al reclamo público
La regidora Tania Casa Madrid llevó el asunto ante el INAH mediante una solicitud formal para conocer si existía permiso para el ingreso de Xuluc. También pidió aclarar qué actividades se habían autorizado, quiénes participaron y bajo qué condiciones se habría permitido el acceso. Su intervención colocó una pregunta en el centro del debate: ¿con qué autorización entró la funcionaria al sitio de Nuevo Jerusalén?
La respuesta del instituto fue contundente: “no otorgó autorización alguna para dicho acceso”. En el comunicado adjunto, el organismo precisó que el Centro INAH Quintana Roo dará inicio al procedimiento administrativo correspondiente, conforme a la normativa de protección del patrimonio arqueológico. También llamó a las autoridades municipales a respetar los procedimientos establecidos para ingresar y realizar actividades en estos espacios.

¿Qué consecuencias podría enfrentar Diana Xuluc?
La consecuencia inmediata anunciada es un procedimiento para determinar responsabilidades. Si la autoridad acredita una infracción administrativa a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos o a su reglamento, podría imponer una multa, conforme al artículo 55. Sin embargo, el INAH todavía no ha señalado qué disposición se habría infringido ni ha anunciado una sanción específica contra Xuluc.
Las consecuencias podrían ser más graves si se acreditaran conductas adicionales, como trabajos materiales de exploración arqueológica sin autorización o daños a monumentos, supuestos para los que la legislación contempla penas de prisión y multas. El comunicado no reporta excavaciones, daños ni sustracción de piezas, por lo que esas penas no pueden atribuirse al recorrido difundido en redes. Tampoco anuncia la destitución o inhabilitación de la funcionaria.
Por ahora, el caso deja a la Dirección de la Juventud de Bacalar bajo escrutinio público y convierte las imágenes del paseo en el punto de partida de una revisión oficial. El INAH confirmó la ausencia de autorización; corresponderá al procedimiento establecer las circunstancias del ingreso y las responsabilidades que procedan. Las fotos desataron la polémica, pero la resolución administrativa definirá las consecuencias.




