Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 5 de marzo de 2026.— El incremento del tráfico marítimo en ríos y sistemas lagunares del sur del estado representa un desafío creciente para la conservación del manatí (Trichechus manatus), una especie catalogada en riesgo en México.
Adán Caballero Vázquez, investigador del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), advirtió que el desarrollo turístico y pesquero en la región está elevando la probabilidad de colisiones entre embarcaciones y manatíes.
El caso más reciente ocurrió hace menos de una semana en el Río Hondo, a la altura de las comunidades de Javier Rojo Gómez y Pucté, donde habitantes del municipio de Othón P. Blanco localizaron un manatí sin vida con heridas cortantes, presuntamente provocadas por la hélice de una lancha.
Este hallazgo se suma a una serie de registros de mortalidad en la zona en los últimos años: en 2020 se reportaron cinco manatíes muertos en la Bahía de Chetumal; en 2023 fue localizado un ejemplar sin huellas visibles de impacto; en 2024 falleció el manatí rehabilitado “Pompeyo” por una infección interna; y en 2025 se reportó otro deceso en la bahía sin causa oficial confirmada.

Especie expuesta
El investigador explicó que el manatí, un mamífero de desplazamiento lento que necesita salir constantemente a la superficie para respirar, es especialmente vulnerable al tránsito de lanchas que circulan a alta velocidad.
Actualmente, la Bahía de Chetumal funciona como el principal refugio del manatí en México, bajo la figura de Santuario del Manatí, una zona destinada a la protección de esta especie emblemática.
Para reducir los riesgos, las autoridades mantienen zonas de velocidad reducida, rutas de navegación recomendadas, señalización preventiva y programas de monitoreo comunitario y seguimiento satelital.
Piden reforzar vigilancia
Caballero Vázquez subrayó que, aunque en la región existe una convivencia más equilibrada entre actividad humana y vida silvestre que en otras zonas del Caribe Mexicano, es necesario reforzar la vigilancia y la conciencia ambiental.
La protección del manatí no solo es clave para la biodiversidad, sino también para el equilibrio ecológico de los sistemas lagunares, que sustentan actividades como el turismo y la economía regional.
Hasta ahora, las autoridades ambientales no han emitido un dictamen oficial sobre la causa de muerte del ejemplar localizado en el Río Hondo.




