CANCÚN, Q. Roo., a 5 de marzo de 2026.- En el marco del Día Internacional de la Mujer, el papel de las mujeres rurales cobra especial relevancia en estados como Quintana Roo, donde su trabajo y conocimiento se han convertido en un motor para el desarrollo comunitario.
En México, las mujeres representan 67 millones de personas, equivalentes al 51.7% de la población nacional, de acuerdo con datos del INEGI correspondientes a 2023. Su participación en la economía ha crecido de manera sostenida, alcanzando el 43.6% del personal ocupado en distintos sectores productivos, lo que refleja una presencia cada vez más activa en la vida económica del país.
En el ámbito rural, las mujeres desempeñan un papel estratégico al ser portadoras de saberes tradicionales y guardianas de la biodiversidad. A pesar de los retos históricos relacionados con el acceso a la tierra y a los recursos productivos, su participación ha demostrado ser clave para fortalecer las economías locales y preservar los recursos naturales. En Quintana Roo, la participación económica femenina se ubica en el lugar número 12 a nivel nacional, un indicador que refleja avances importantes, pero también desafíos en la integración plena de las mujeres al desarrollo regional.
Capacitación con enfoque de género
En este contexto, los programas de capacitación agropecuaria con enfoque de género han cobrado importancia como herramientas para impulsar la equidad y fortalecer la producción rural. A través de iniciativas impulsadas por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca del estado (SEDARPE) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), mujeres y hombres del sector agropecuario han accedido a conocimientos técnicos que fortalecen su trabajo y generan nuevas oportunidades en sus comunidades.
Estas iniciativas formaron parte del proyecto “Fortalecimiento de capacidades técnicas para personas productoras del estado de Quintana Roo en materia agropecuaria, con enfoque de género y conservación de los recursos naturales”, desarrollado entre 2024 y 2025. El programa permitió transferir conocimientos aplicados en cultivos estratégicos y prácticas agroecológicas, lo que facilitó que muchas productoras diversificaran sus ingresos, fortalecieran su autonomía económica y contribuyeran al desarrollo de sus localidades.
Cultivos con potencial económico
Gracias a la capacitación impartida por especialistas del INIFAP, cientos de mujeres se integraron de manera más activa en la producción de cultivos como coco, pitahaya, limón persa y caña de azúcar, productos con fuerte presencia en el estado y con potencial en mercados nacionales e internacionales. Las sesiones abordaron temas como manejo agroecológico, conservación de suelos, fertilización orgánica, control sustentable de plagas, valor agregado y oportunidades de comercialización en mercados locales, turísticos y agroindustriales.
El impacto del programa se extendió a diversas regiones del estado mediante 27 cursos realizados en municipios como Othón P. Blanco, Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas, Bacalar, José María Morelos, Puerto Morelos, Solidaridad, Tulum y Benito Juárez. Cada comunidad se convirtió en un espacio de aprendizaje donde las mujeres replicaron prácticas sustentables, compartieron experiencias y fortalecieron redes de colaboración que conectan territorios con distintas realidades productivas.
Liderazgo femenino para un campo más sostenible La experiencia demuestra que la transferencia de conocimientos puede transformar comunidades enteras. Al integrar a las mujeres rurales como protagonistas del desarrollo, no solo se fortalece la producción agrícola, también se avanza hacia un modelo rural más equitativo y sustentable. Hoy, muchas de las mujeres capacitadas se han convertido en líderes comunitarias, impulsoras de innovación y referentes para nuevas generaciones que ven en el campo una oportunidad de crecimiento y bienestar.




