Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 09 de marzo de 2026. – A Pesar de la reciente puesta en marcha del acueducto en la zona limítrofe con Campeche, más de 3,500 productores enfrentan una crisis inminente.
La normativa vigente prohíbe el uso de esta red para actividades agropecuarias, dejando en “alto riesgo” a las más 10 mil cabezas de ganado, en su mayoría bovinos; y en peligro de pérdidas a los cultivos de la región.
Andrés Blanco Cruz, representante legal de los habitantes de las 33 comunidades afectadas, advirtió que el agua suministrada por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) es exclusivamente para consumo humano.
Sector excluido
Aunque la obra de 40 kilómetros, lograda tras diversos recursos de amparo y una inversión de 100 millones de pesos, garantiza agua potable para 7 mil personas, el sector productivo quedó legalmente excluido del beneficio.

El abogado señaló que el uso del líquido está estrictamente restringido para labores del campo, lo que deja vulnerables a los productores durante el periodo de estiaje que inició en marzo y se prevé concluya hasta junio.
La falta de infraestructura alternativa para riego y abrevaderos mantiene bajo amenaza la ganadería, predominantemente bovinos que, en años anteriores, ya han registrado muertes masivas por falta del vital líquido. También están en riesgo los cultivos estratégicos de chile jalapeño, frijol, maíz y calabaza chigua.
Petición a CONAGUA
Blanco Cruz enfatizó que, si bien el acueducto permite que los habitantes dejen de consumir agua de jagüeyes, la supervivencia económica de la zona depende ahora de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
El representante instó a la dependencia federal a agilizar las decenas de solicitudes pendientes para la perforación de pozos.
Estas fuentes de abastecimiento son consideradas fundamentales para sostener los también raquíticos sistemas de riego y evitar un colapso económico para los miles de familias que dependen de la producción rural en la frontera estatal.




