Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 11 de marzo de 2026. – La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que carece de atribuciones para sancionar a establecimientos o repartidores por motivos de sanidad, condiciones de higiene o manejo de alimentos, con lo que queda descartada cualquier acción punitiva contra quienes comercialicen tortillas en hieleras o las transporten en motocicletas.
La dependencia federal aclaró que no existe ninguna “cacería” ni operativo de multa contra este sector.
La precisión institucional responde a declaraciones erróneas emitidas recientemente por la oficina de la dependencia en la Zona Golfo-Norte, con sede en Tampico, Tamaulipas, donde se afirmó de forma equivocada que se aplicarían sanciones de hasta cuatro millones de pesos por dichas prácticas.
José Luis Pineda Díaz, director de la instancia federal en la zona Caribe Mexicano, subrayó que la labor de la Procuraduría se limita estrictamente a vigilar la relación comercial entre proveedores y consumidores.
Esto incluye regular la exhibición de precios, garantizar el respeto a los costos al público y verificar que se entreguen kilos completos mediante la calibración de básculas, en estricto apego al marco legal vigente.
Higiene es otro tema
El representante regional de la Profeco reiteró que el manejo higiénico y las condiciones sanitarias de los alimentos corresponden a otras autoridades competentes en materia de salud, por lo que su campo de acción no abarca la inspección de recipientes de almacenamiento o métodos de transporte desde una perspectiva de salubridad.
Pese a la aclaración, la institución recordó que mantiene sus operativos habituales de supervisión bajo el programa “Quién es Quién en los Precios” y el Acuerdo Maíz-Tortilla, con el fin de proteger los derechos del consumidor y fomentar relaciones comerciales equitativas en Chetumal, Quintana Roo y todo el territorio nacional.




