Por Staff
LONDRES, Inglaterra, a 19 de marzo de 2026.– La creciente tensión en el estrecho de Ormuz encendió las alertas globales luego de que Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, Italia y Países Bajos acusaran a Irán de provocar un bloqueo “de facto” que amenaza el flujo mundial de energía.
De acuerdo con un pronunciamiento conjunto, los países denunciaron ataques a buques comerciales y a infraestructura clave de hidrocarburos, lo que ha generado preocupación por una posible interrupción en el suministro global de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico por donde transita una parte significativa del comercio energético mundial, por lo que cualquier alteración impacta directamente en los precios internacionales y en la estabilidad de los mercados.
Ante este panorama, la Agencia Internacional de Energía autorizó la liberación de reservas petroleras estratégicas, mientras que los gobiernos firmantes adelantaron que impulsarán medidas adicionales para contener la volatilidad.
Además, se planteó brindar apoyo a los países más afectados a través de organismos internacionales como la ONU y las instituciones financieras globales.
Las potencias reiteraron su disposición para colaborar en garantizar el tránsito seguro marítimo, al tiempo que exigieron respeto al derecho internacional y un cese inmediato de las acciones que ponen en riesgo la estabilidad global.




