Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 22 de abril de 2026.– La Fiscalía General del Estado (FGE) inició una investigación por el presunto envenenamiento de dos perritas en la colonia Rancho Paraíso, un caso que provocó indignación ciudadana y una fuerte exigencia de castigo contra los responsables de este acto de crueldad animal.
Las víctimas fueron una cachorra de seis meses llamada “Imelda” y una hembra gestante identificada como “La Negra”, quienes murieron casi de manera simultánea luego de presentar convulsiones y síntomas de intoxicación severa.
Vecinos de la zona señalaron que ambas consumieron alimento que habría sido dejado en la vía pública y que presuntamente contenía alguna sustancia tóxica.
Hallan recipientes sospechosos
Tras el reporte a los números de emergencia, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acordonaron el área para preservar posibles evidencias.
Posteriormente, peritos de la Fiscalía realizaron diligencias en el lugar y localizaron un tercer animal sin vida, el cual también fue integrado a la carpeta de investigación.
Cámaras captaron responsables
Como parte de las pruebas entregadas por los residentes, existen grabaciones de cámaras de seguridad en las que presuntamente se observa a personas externas depositando recipientes con comida horas antes de la muerte de los animales.
Los habitantes pidieron que estas imágenes sean clave para identificar y detener a los responsables.
Denuncian falta de apoyo municipal
Los vecinos también acusaron que solicitaron apoyo al área de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, pero señalaron que la asistencia fue negada bajo el argumento de que la colonia es un asentamiento irregular.
Indicaron que intentaron salvar a las perritas, pero el veneno actuó con rapidez y no hubo tiempo para brindarles atención veterinaria.
Esperan necropsia y castigo ejemplar
La Fiscalía espera los resultados de la necropsia para confirmar la sustancia utilizada y continuar con la identificación de los sospechosos.
El caso ocurre en medio de recientes reformas en Quintana Roo que endurecen las penas por maltrato animal. Vecinos advirtieron que el uso de veneno en la vía pública no solo amenaza a los animales, sino también representa un riesgo para niñas, niños y familias de la zona.




