Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 2 de mayo de 2026.— En un hecho que marca un hito para la agricultura tradicional maya, el productor José del Carmen Chuc Tun logró domesticar el chile ma’ax (maax iik), una variedad silvestre que durante siglos se resistió al cultivo controlado.
Desde la comunidad de Kancabchen, el agricultor rompió con la creencia de que esta especie solo podía reproducirse mediante la dispersión natural de semillas por aves, demostrando que, con observación y práctica, es posible su desarrollo en condiciones controladas.
El proceso incluyó la germinación, trasplante y mantenimiento de plantas productivas durante todo el año en un entorno tipo huerto, un logro poco común para este tipo de especies.

El padre de los chiles
El chile ma’ax es considerado el “padre” de muchos chiles regionales, al tratarse de una especie de origen completamente silvestre, profundamente arraigada en la gastronomía yucateca y símbolo de autenticidad.
Entre sus características destaca su picor intenso y volátil, que lo convierte en ingrediente esencial de las salsas tradicionales con naranja agria, además de su carácter impredecible en la naturaleza.
El éxito de este cultivo representa no solo un avance técnico, sino la preservación de un patrimonio gastronómico, al garantizar el abasto de un producto escaso y altamente valorado en el mercado local.
Este logro posiciona a José María Morelos como referente en el manejo de cultivos nativos, evidenciando que el conocimiento empírico de los productores es clave para transformar recursos silvestres en alternativas económicas sostenibles.




