RÍO DE JANEIRO, Brasil, a 16 de junio de 2026.- Un video difundido en redes sociales se ha convertido en una de las principales evidencias de la tragedia que ha conmocionado a Brasil. En las imágenes se observa el momento en que Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, es lanzada desde un puente durante una actividad de rope jumping sin estar conectada al sistema principal de seguridad.
El accidente ocurrió el pasado sábado en el Ponte do Esqueleto, una estructura ubicada entre los municipios de Limeira y Cordeirópolis, en el estado de São Paulo. De acuerdo con las investigaciones preliminares de la Policía Civil y los reportes de medios brasileños, la joven cayó desde una altura estimada de 40 metros y murió a consecuencia de múltiples traumatismos.
Los videos grabados por testigos muestran a integrantes de la organización preparando el salto mientras personas presentes advierten que la cuerda de seguridad no estaba conectada. Segundos después ocurrió el accidente que hoy es investigado por las autoridades.
🇧🇷 Es real, NO es IA. Acá los detalles:
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) June 13, 2026
Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven brasileña de 21 años, murió tras ser lanzada desde una altura aproximada de 40 metros durante un salto de rope jumping en la conocida Ponte do Esqueleto (Puente del Esqueleto), ubicada en el… pic.twitter.com/rNu9SrX29k
El riesgo que, según un juez, fue creado por los organizadores
Maria Eduarda vivía en Jandira, en la zona metropolitana de São Paulo. Medios brasileños como O Globo señalaron que tenía estudios relacionados con Educación Física y Gestión Deportiva y que compartía contenidos vinculados con el deporte y las actividades al aire libre.
Durante una audiencia en el Foro de Limeira del Tribunal de Justicia de São Paulo (TJSP), el juez Paulo Henrique Stahlberg Natal ordenó mantener en prisión a tres instructores detenidos. Según la resolución judicial divulgada por el medio brasileño Metrópoles, el magistrado concluyó que la muerte de la joven no fue un simple accidente, sino “la concreción del riesgo que ellos voluntariamente crearon y aceptaron correr”.
La investigación también analiza si la actividad operaba sin protocolos formales de seguridad y sin mecanismos adecuados para gestionar los riesgos propios de este tipo de deportes extremos.
Otro aspecto bajo revisión es el paradero de una cámara tipo GoPro que, según medios brasileños, Maria Eduarda llevaba consigo durante la actividad. El dispositivo no ha sido localizado y forma parte de las líneas de investigación abiertas por la Policía Civil.
Mientras continúan las diligencias, el caso ha generado indignación en Brasil por las aparentes fallas de seguridad que permitieron que una joven fuera lanzada al vacío sin estar conectada a la cuerda que debía proteger su vida.




