CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de junio de 2026.- La polémica por la propiedad de la marca asociada al Pato Merlín parece encaminarse hacia una definición favorable para la familia que convirtió al ave en uno de los fenómenos virales más comentados durante el Mundial de Futbol 2026.
El director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Vidal Llerenas, afirmó públicamente que existe un reconocimiento claro sobre la procedencia del personaje.
“Es un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez a quien pertenece la marca”, escribió el funcionario en su cuenta oficial de X, mensaje que posteriormente fue retomado por las cuentas institucionales del propio IMPI.
La declaración se produce después de varios días de controversia derivados de solicitudes de registro promovidas por personas ajenas a la familia propietaria del pato.
De acuerdo con información publicada, el primer intento de registro fue presentado el 17 de junio, cuando una particular ingresó expedientes relacionados con la denominación “El Pato Merlín” en las clases 25, 35 y 41, que abarcan productos textiles, publicidad, promoción comercial y actividades de entretenimiento.
Ese mismo día también fue presentada otra solicitud bajo el nombre “El Pato Merlín, El Pato de la Suerte”, promovida por un residente de Mérida, Yucatán, para servicios relacionados con marketing, publicidad, gestión empresarial y promoción comercial.
La familia inició su propio trámite
Ante el creciente interés comercial generado por la popularidad del ave, Karla Ivette Gómez acudió el 22 de junio al IMPI para presentar formalmente la solicitud de protección de la marca vinculada a Merlín.
Según declaró a medios nacionales, el trámite se realizó sin contratiempos y forma parte de una estrategia para evitar el uso no autorizado de la imagen del pato por terceros.
La familia informó además que la protección jurídica de la marca cuenta con respaldo especializado y que el objetivo es abrir la puerta a colaboraciones comerciales, campañas publicitarias, contenidos audiovisuales, licenciamientos y alianzas con empresas e instituciones.
A través de las redes oficiales de @soyelpatomerlin, los propietarios anunciaron que “el Pato Merlín ya tiene acta de nacimiento ante el IMPI” y adelantaron que buscan desarrollar proyectos con marcas tanto de México como del extranjero.
La historia de Merlín pasó en pocas semanas de ser una curiosidad surgida durante la Copa del Mundo a convertirse en un fenómeno de alcance nacional, atrayendo la atención de figuras públicas, empresas y usuarios de redes sociales.
Aunque el proceso legal sigue abierto y corresponde al IMPI emitir las resoluciones definitivas, el posicionamiento público de su director representa hasta ahora el respaldo institucional más contundente a favor de la familia Gómez en la disputa por los derechos del popular pato mundialista.




