Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 17 de febrero de 2026. – Las autoridades de Protección Civil en Quintana Roo han emitido un pronóstico de alta vigilancia ante lo que se perfila como una temporada de incendios forestales “complicada”.
La combinación atípica de frentes fríos prolongados hasta mayo y el inicio prematuro de las olas de calor ha generado una acumulación peligrosa de combustible vegetal en la selva estatal.
Guillermo Núñez Leal, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (Coeproc), advirtió que, aunque no existe aún un pronóstico oficial de siniestros, la resequedad extrema causada por el frío está transformando la vegetación en “basura orgánica” lista para arder ante cualquier chispa.
El plan a seguir
Para enfrentar esta amenaza, ya se trabaja en la integración del Plan Estatal de Manejo de Fuego 2026. Entre las acciones principales se realizó el despliegue estratégico de brigadas de compensación y atención en los 11 municipios del estado para una respuesta inmediata.
A través del Comité Estatal de Manejo del Fuego, a instalarse en marzo, se tendrá una mayor coordinación entre los tres niveles de gobierno para proteger ecosistemas y zonas urbanas.
Además, se ha desplegado una vigilancia Tecnológica, con el uso de monitoreo satelital y capacitación constante para agilizar la detección de “puntos rojos”.
Las zonas identificadas como de alto riesgo para este ciclo incluyen la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, así como los municipios de Felipe Carrillo Puerto, Bacalar (zona de Ichkabal) y Othón P. Blanco, donde predomina la selva baja, la cual compone el 95% de la superficie quemada históricamente.
La mayoría de los incendios tienen causas evitables: colillas de cigarro en carreteras, fogatas de cazadores y quemas agrícolas mal controladas.
“Nuestros agricultores que realizan quemas seguras deben respetar estrictamente el horario de 6:00 AM a 10:00 AM, contar con permiso de Ecología y vigilar los factores del viento”, enfatizó Núñez Leal.
Las autoridades instaron a la población a denunciar cualquier columna de humo o irregularidad que atente contra el patrimonio natural del estado, recordando que los meses de marzo a junio representarán el periodo de mayor peligro debido al recrudecimiento de la sequía.




