Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 13 de febrero de 2026.— El turismo beliceño, históricamente motor económico de la capital de Quintana Roo, registra una caída crítica en este inicio de 2026, encendiendo alertas en el sector hotelero y comercial de la ciudad.
El presidente de la Asociación de Hoteles, Raúl Andrade Angulo, advirtió que el alejamiento de los visitantes de Belice obedece principalmente a dos factores: la falta de innovación en la oferta turística por parte de los empresarios locales y el elevado costo del Derecho de No Residente (DNR).
A pesar de que el mercado beliceño representa alrededor del 40% de la actividad comercial en Chetumal, los prestadores de servicios turísticos no han logrado diversificar su oferta, manteniendo una cartelera recreativa limitada basada casi exclusivamente en cines y restaurantes.
Esta situación ha provocado que los visitantes opten por destinos alternativos como Bacalar, Mahahual o Mérida, que ofrecen experiencias más variadas y atractivas.
“Es urgente generar una mayor oferta de experiencias turísticas. Necesitamos diversificarnos para retener a este segmento”, enfatizó Andrade Angulo.
Impuestos espantan el turismo
El segundo factor determinante es el impacto al bolsillo del turista, ya que desde 2025, la federación aplica un cobro de 980 pesos por concepto de Derecho de No Residente (DNR) a quienes ingresan al país por vía marítima o aérea.
Este impuesto se ha convertido en un inhibidor del turismo de corta estancia, particularmente del flujo de visitantes que solían arribar a Chetumal cada fin de semana.
Como consecuencia, la ocupación hotelera se ha desplomado al 40%, muy por debajo del 70% que se registraba de manera habitual en años anteriores, impulsada por el turismo fronterizo.

Las cifras
El turismo beliceño inyecta hasta 50 millones de pesos mensuales a la economía local. Sin embargo, de los 50 mil beliceños que cruzaban la frontera mensualmente hasta finales de 2025, la cifra ha disminuido de forma significativa en este año, precisó el dirigente hotelero.
Ante este panorama, el sector hotelero ha solicitado formalmente a las autoridades federales una revisión del costo del DNR, con el objetivo de recuperar competitividad frente a otros destinos que no enfrentan estas barreras económicas o que cuentan con una mayor oferta turística.




