CIUDAD DE MÉXICO, a 01 de marzo de 2026.- La Primera Campaña Antártica Mexicana (CAMEX-1) marcó un logro histórico para la ciencia nacional, tras reunir más de 50 kilos de muestras de rocas, sedimentos y lodo en uno de los territorios más inhóspitos del planeta.
El material recolectado será analizado durante los próximos meses en laboratorios universitarios, donde los especialistas esperan obtener pistas clave sobre la evolución del clima terrestre.
El objetivo de la expedición va más allá de la exploración: busca reconstruir cómo era el planeta hace aproximadamente 145 millones de años y comprender la conexión entre los glaciares y los océanos. Esta relación es esencial, ya que influye directamente en la circulación marina global, un sistema que regula la temperatura y el equilibrio ambiental de la Tierra.

La misión fue realizada por un equipo de la UNAM integrado por Rafael López Martínez, Daisy Valero Fernández, Elsa Arellano Torres y Laura Almaraz Ruiz. El grupo viajó al continente blanco entre finales de noviembre y finales de diciembre, enfrentando temperaturas extremas y fuertes ráfagas de viento para cumplir con su labor científica.
Durante la campaña, los investigadores recolectaron muestras de agua a distintas profundidades, analizaron parámetros fisicoquímicos y estudiaron organismos marinos que habitan desde la superficie hasta el fondo del océano. Esta información permitirá reconstruir el comportamiento climático del pasado y entender cómo han evolucionado los ecosistemas marinos en condiciones extremas.
El proyecto contó con el respaldo del gobierno de Ucrania, que facilitó las instalaciones de la Estación Antártica Akademik Vernadsky y el buque rompehielos Noosfera. Desde este punto estratégico, los científicos realizaron recorridos para ubicar formaciones rocosas clave, incluso siguiendo rutas marcadas naturalmente por colonias de pingüinos, que suelen concentrarse en zonas geológicas de interés.
Los especialistas coinciden en que la Antártica es fundamental para entender el funcionamiento del planeta, pues en esta región convergen grandes corrientes oceánicas que influyen en el clima global. Los resultados de CAMEX-1 podrían aportar información decisiva para comprender los cambios climáticos actuales y fortalecer la participación de México en la investigación científica internacional.



