CIUDAD DE MÉXICO, 24 de marzo de 2026.– Las comisiones unidas del Senado de la República aprobaron el Plan B de la reforma fiscal impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en un paso clave dentro del proceso legislativo que marca el avance de una de las iniciativas prioritarias del Ejecutivo federal en materia económica.
El dictamen fue avalado con el respaldo de la mayoría oficialista conformada por Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), cuyo acompañamiento resultó determinante para que la propuesta superara esta etapa en comisiones.
El apoyo de estos partidos refleja los acuerdos políticos alcanzados en torno al Plan B, una versión ajustada de la reforma fiscal que busca garantizar viabilidad legislativa frente a las diferencias que generó la propuesta original.
La iniciativa contempla medidas orientadas a fortalecer la recaudación, cerrar espacios a la evasión fiscal y optimizar el uso de los recursos públicos, sin plantear incrementos generalizados de impuestos.
Entre sus ejes destacan los mecanismos de fiscalización, el combate a prácticas de elusión y el fortalecimiento de herramientas administrativas para mejorar la eficiencia del sistema tributario.
Sigue discusión en el Pleno del Senado
Tras su aprobación en comisiones unidas, el dictamen será turnado al Pleno del Senado, donde deberá ser discutido y votado por el conjunto de legisladores. Esta etapa será determinante para confirmar el respaldo político al proyecto.
En caso de ser aprobado en el Pleno, el documento continuará su ruta hacia la Cámara de Diputados, o bien, de ya haber sido avalado previamente por esta, pasará al Ejecutivo para su promulgación.
Posturas encontradas en el debate
Durante el análisis en comisiones, legisladores de oposición expresaron preocupaciones sobre el alcance de la reforma, particularmente en torno a su impacto en la actividad económica y la concentración de facultades fiscales.
Por su parte, integrantes de Morena, PVEM y PT defendieron que el Plan B responde a criterios de justicia fiscal y eficiencia recaudatoria, al priorizar el combate a la evasión sin afectar a los contribuyentes cumplidos.
La aprobación en comisiones unidas del Senado representa el primer filtro formal para el Plan B de la reforma fiscal, que ahora avanza hacia su discusión en el Pleno como parte de la agenda legislativa de 2026.
Este movimiento confirma la capacidad del bloque oficialista para articular acuerdos y avanzar en reformas clave para el proyecto económico del gobierno de Claudia Sheinbaum.




