Por Staff
Ciudad de México, a 12 de enero de 2026.– Lo que comenzó como un acto de crueldad y tráfico ilegal terminó convirtiéndose en una historia de supervivencia. Tras ser rescatadas en el Aeropuerto Internacional de Tijuana, más 600 tortugas vuelven a tener futuro.
El pasado 12 de noviembre, autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) decomisaron 770 tortugas del género Kinosternon que eran transportadas ilegalmente, muchas de ellas en condiciones que ponían en riesgo su vida.
Sin embargo, el destino de estos animales cambió cuando se activó una estrategia de emergencia para salvar a los ejemplares sobrevivientes.

Veterinarios del Zoológico Parque del Niño, en Ensenada, Baja California entraron en acción para estabilizar a los reptiles más frágiles, para trasladarlos a un lugar seguro, donde pudieran sanar, adaptarse y vivir como la naturaleza lo exige.
En víspera de Navidad, el 24 de diciembre, se llevó a cabo el traslado aéreo hacia una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) en Comalcalco, Tabasco, un sitio con el clima y la experiencia necesarios para devolverles una vida digna. A bordo iban 640 tortugas, escoltadas por especialistas.
Hoy, el reporte es alentador: las tortugas se encuentran estables, adaptándose al nuevo entorno, y algunas hembras incluso ya muestran señales de estar listas para anidar, una señal de que su recuperación va por buen camino.

Las autoridades mantienen vigilancia permanente tanto en Tabasco como en Baja California, donde aún permanecen algunos ejemplares bajo cuidados especiales, mientras avanzan los procesos legales contra los responsables del tráfico ilegal.




