Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 07 de marzo de 2026. – La biodiversidad de Quintana Roo enfrenta un riesgo al alza debido a la propagación deespecies exóticas invasoras. Actualmente, se reporta la presencia de al menos una decena de estos organismos que afectan los ecosistemas locales, con especial impacto en el municipio de Othón P. Blanco y la zona sur del estado.
A la reciente confirmación del asentamiento del pez diablo (Hypostomus plecostomus) en la Laguna de los Siete Colores en Bacalar, se suma una lista de especies que alteran el equilibrio ecológico y las actividades económicas de la región.
Las especies acuáticas representan uno de los mayores retos para la conservación debido a su rápida reproducción y falta de depredadores naturales, al pez diablo se suma el Pez León, que en el Caribe mexicano, altera el equilibrio de los arrecifes al alimentarse de especies juveniles de importancia comercial y ecológica.
El lirio Acuático, que cubre la superficie de lagunas y canales, lo que reduce la oxigenación del agua y dificulta tanto la navegación turística como la pesca; las tilapias; especies introducidas que desplazan a la fauna endémica de los sistemas lagunares.
Más allá del agua
La problemática no se limita al agua; diversas especies afectan la infraestructura y la agricultura del estado, como ácaro rojo de las palmas, que impacta severamente las plantaciones de coco y palma en la región. El perico monje argentino que, en zonas urbanas, sus nidos de gran tamaño dañan el cableado y la infraestructura pública.
También se suma fauna silvestre con especies como la rana toro, la rana de garras africana y la paloma doméstica que desplazan a las aves y anfibios nativos de sus hábitats naturales.

De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), el costo de las invasiones biológicas en México superó los 5 mil 300 millones de dólares entre 1992 y 2019.
Para un estado como Quintana Roo, cuya economía depende del turismo y los recursos naturales, la expansión de estas especies representa un riesgo financiero y productivo.
No liberar especies exóticas
La especialista Yolanda Barrios, de la CONABIO, subrayó que la herramienta más eficaz es la prevención, ya que, una vez establecida una especie, su control es sumamente complejo y costoso.
La experta recomendó entre otras cosas, para evitar más invasión, evitar la liberación de mascotas exóticas (peces, tortugas o aves) en entornos naturales.
No desechar plantas ornamentales en cuerpos de agua o selvas y reportar el avistamiento de especies no nativas ante las autoridades ambientales.




