Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 05 de febrero de 2026.- El descenso de las temperaturas en la zona maya comenzó a generar estragos en el sector citrícola. Productores del ejido Kankabchén advirtieron que, de persistir el clima gélido, la cosecha de limón podría desplomarse hasta en un 50%, poniendo en jaque el sustento de cientos de familias que dependen de este cultivo.
Para los citricultores locales, el daño es visible y devastador, como explica Eduardo Kú Novelo, productor con amplia trayectoria en el limón persa, quien explica que las bajas temperaturas “queman” la flor tierna, lo que interrumpe el ciclo de desarrollo del fruto.
En términos de rendimiento, esto significa pasar de un promedio de 30 huacales por planta a escasos 15, y en total, se estima una afectación en 80 hectáreas, lo que se traduce en una pérdida proyectada de 400 toneladas de producto.

Los productores enfrentan una “tormenta perfecta” debido a la baja productividad, pues cada hectárea dejaría de producir cerca de 150 cajas, de 30 kilos cada una.
Exceso de oferta, otro problema
Aunado a ellos, los productores locales compiten contra una producción histórica en el estado de Colima, lo cual desplomó los precios a nivel nacional y la planta envasadora ubicada en “El Verdón” suspendió la recepción de limón local debido al exceso de oferta en el mercado.
Actualmente, el precio de la reja oscila entre los 120 y 180 pesos, apenas entre 4 y 8 pesos por kilo; aunque la escasez podría elevar y recuperar los precios próximamente, cuando menos en el mercado local. Los productores locales temen que el incremento no sea suficiente para compensar la drástica caída en el volumen de venta.
El fenómeno meteorológico no se limita a los cítricos, y la afectación se extiende a cultivos de sandía en la región, cuyos productores también reportan daños por el fenómeno conocido en lengua maya como jich’ kaál, el cual provoca la muerte prematura de la planta por frío y ante este escenario, algunos campesinos comenzaron a montar nuevos semilleros en un esfuerzo por rescatar el ciclo agrícola en la zona maya de José María Morelos.




