Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 20 de febrero de 2026. – La miel de la abeja melipona, considerada el legendario “oro líquido” de la cultura maya, está a un paso de alcanzar un reconocimiento histórico que podría transformar el futuro de los productores locales de Quintana Roo.
El Gobierno del estado solicitó formalmente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la protección de la miel melipona bajo la figura de Indicación Geográfica, un blindaje legal que reconoce la unicidad de un producto por su origen, métodos de producción y vínculo cultural con una región específica.
La solicitud se sustenta en las características excepcionales de la abeja Melipona beecheii, conocida en lengua maya como Xunán Kab o “Señora Abeja”. A diferencia de la abeja europea, esta especie no tiene aguijón y produce una miel de alta complejidad biológica, apreciada por su pureza y rareza.
Valor científico
Más allá de su sabor, a la miel melipona se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antimicrobianas, e incluso se investiga su posible aplicación en tratamientos contra el cáncer, lo que incrementa su interés científico y comercial a nivel internacional.
La cosecha se realiza apenas dos veces al año, utilizando jobones —troncos huecos tradicionales—, una técnica ancestral transmitida de generación en generación. Mientras una colmena convencional produce varios kilos de miel, una de melipona genera apenas entre 1 y 1.5 litros anuales.
Para más de 170 productores de municipios como Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum, esta declaratoria representa una herramienta económica estratégica. En todo el corredor maya se producen apenas 3,000 litros al año, lo que convierte a la miel melipona en un producto escaso y altamente valorado.
Sello de autenticidad
La Indicación Geográfica impediría que terceros comercialicen el producto bajo el nombre “Miel Melipona de la Zona Maya” sin cumplir los estándares establecidos, permitiendo a los productores negociar precios más justos y acceder a mercados especializados que demandan productos orgánicos con identidad cultural.
El apicultor y especialista Manuel Vázquez Cetina advirtió que la producción enfrenta riesgos crecientes como la deforestación, el uso de pesticidas y el cambio climático, factores que amenazan a las 16 especies de abejas sin aguijón que habitan en Quintana Roo.
Con la solicitud ya en manos del Gobierno federal, se abre un periodo para que terceros presenten observaciones. De aprobarse, Quintana Roo no solo protegería un recurso natural invaluable, sino que colocaría en el mapa mundial la sabiduría, el trabajo y la herencia viva de las comunidades mayas.




