Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 12 de enero de 2026.- Emblemático y cargado de historia, el Parque de los Caimanes se consolida hoy como la piedra angular del programa “Barrios Mágicos” en la capital del estado.
Tras una reciente rehabilitación integral, este espacio no solo recupera su brillo físico, sino que reafirma su papel como centro de convivencia y patrimonio cultural para los chetumaleños.
De acuerdo con el cronista de la ciudad, Fabián Herrera Manzanilla, la historia del parque es una narrativa de transformación constante que refleja la evolución de la antigua Payo Obispo, hoy Chetumal.
En 1917 inició el trazado original del parque bajo el nombre de “Pedro C. Colorado”; en los Años 30 el sitio tuvo su época “de oro” pues bajo el mandato del General Rafael E. Melgar, el parque adquiere su fisonomía más recordada.
El General encargó al célebre escultor Rómulo Rozo la creación de una fuente rústica de piedra, la obra original incluyó cuatro caimanes de piedra de gran tamaño, situados en los puntos cardinales, que funcionaban como vertederos de agua y en el centro, una tortuga monumental permitía a los visitantes subir en ella.

Aunque el gobierno intentó nombrarlo “Parque del Negro Mante”, como homenaje al periodista Ignacio Ramírez, la voz popular fue más fuerte: los ciudadanos lo bautizaron para siempre como “Los Caimanes”.
A lo largo de las décadas, el parque vivió diversas etapas, en 1962 el ingeniero Aarón Merino Fernández ordenó retirar los caimanes originales y renombró el espacio como “Josefa Ortiz de Domínguez”, colocando el monumento que aún persiste.
En 1983 durante la administración de Pedro Joaquín Coldwell, el parque adoptó su diseño contemporáneo y, finalmente, se oficializó el nombre que el pueblo siempre defendió: Parque de los Caimanes.

El Gobierno del Estado, encabezado por la gobernadora Mara Lezama, concluyó recientemente una rehabilitación profunda del espacio, dentro del programa de Rescate, Limpieza y Dignificación de Espacios Públicos.
Se realizó la renovación total de la fuente central y luminarias, refuerzo de las instalaciones eléctricas, restauración de áreas verdes y jardineras, entre otros.
El parque funciona como sede de actividades culturales y recreativas para fortalecer el tejido social y atraer al turismo nacional e internacional hacia el Barrio Mágico.
“La recuperación del Parque de Los Caimanes no solo es una mejora física; es devolverle a Chetumal su identidad y un espacio digno para la comunidad”, consideró el cronista.




