Por Eugenio Pacheco
Chetumal, Qroo, a 23 de diciembre 2025. – Tras siglos de silencio bajo la selva y décadas de investigación, la zona arqueológica de Ichkabal, en el municipio de Bacalar, se prepara para su histórica apertura oficial.
Bajo el lema “Ichkabal ante los ojos del mundo”, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha anunciado una serie de actividades y jornadas de acceso que posicionarán a este sitio como el nuevo epicentro del turismo cultural en el sur de México.
El INAH ha iniciado formalmente el registro de inscripción para las actividades inaugurales que se llevarán a cabo en dos etapas: del 30 de enero al 1 de febrero y el 8 de febrero de 2026. Estas jornadas buscan mostrar la monumentalidad de un sitio que, según los expertos, es incluso más antiguo que Chichén Itzá.
Conectada al Tren Maya
Margarito Rendon Molina, delegado del INAH en Quintana Roo, comentó que aunque el sitio fue descubierto formalmente a finales del siglo XX y las investigaciones comenzaron en 2009, su rescate definitivo llegó de la mano del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza), derivado del proyecto estratégico del Tren Maya.
Gracias a este impulso, se han construido nuevos accesos y servicios que permiten, por primera vez, que el público general explore esta región, una de las menos transitadas de Quintana Roo.
La apertura de Ichkabal no solo fortalece la oferta turística de Bacalar, sino que abre un nuevo capítulo en la historia arqueológica de México.

El nombre Ichkabal proviene del maya y significa “entre bajos”, una referencia directa a su ubicación en terrenos inundables durante la temporada de lluvias. Esta particularidad geográfica permitió a la civilización maya desarrollar sistemas agrícolas avanzados, cuyo estudio ofrece hoy una oportunidad única para entender la adaptación humana en la Península de Yucatán.
Fundada entre el 200 a.C. y el 200 d.C., Ichkabal es una de las ciudades más antiguas del periodo Clásico; posee estructuras monumentales que superan los 40 metros de altura y conjuntos triádicos (grupos de tres pirámides), sello distintivo del sitio. Además, conserva restos de estuco, pintura mural y arquitectura ceremonial de estilo Petén.
La importancia política de Ichkabal es incuestionable. Fue un punto clave para la dinastía Kaan’ul, o la Dinastía de la Serpiente. originaria de Dzibanché; esta influyente familia se desplazó hacia Calakmul, extendiendo su poder hasta el norte de Guatemala y rivalizando con la legendaria Tikal.
“Ichkabal no es solo una zona de monumentos; es el rastro vivo de una de las redes de poder más complejas del mundo maya”, señalan arqueólogos del INAH.




