Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 11 de febrero de 2026.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) retomó la construcción de su casa de descanso a orillas de la laguna de Bacalar, luego de que las suspensiones judiciales que mantenían paralizada la obra desde marzo de 2025 quedaran sin efecto.
La reactivación de los trabajos ocurre en medio de un cambio en el sistema de justicia federal que, según la representación legal de los opositores al proyecto, favoreció la continuidad de la edificación.
El proyecto, ubicado frente al Fuerte de San Felipe, permaneció detenido por varios meses debido a suspensiones definitivas derivadas de tres juicios de amparo.
Sin embargo, con la implementación del nuevo modelo de justicia federal en noviembre pasado, dichas medidas cautelares fueron retiradas, permitiendo que desde el 5 de febrero se observe nuevamente a personal militar realizando labores estructurales y colados de techo.
El abogado Ángel Pool Navarro advirtió que existe el riesgo de que, para cuando se emita una sentencia definitiva, la obra ya esté concluida, lo que podría dejar sin materia la protección ambiental que se busca mediante los recursos legales.
Este caso acentúa la tensión en Quintana Roo entre la ejecución de infraestructura pública y los instrumentos legales de conservación ambiental en zonas de alta fragilidad ecológica, consideró.
Cambio de abogados, determinante
El abogado representante de los ciudadanos y colectivos ambientalistas que promovieron el juicio de amparo 241/2025, señaló que el cambio de juzgadores fue un factor determinante para que las suspensiones quedaran sin efecto, permitiendo que se reanudaran actividades a pesar de que los juicios de fondo aún no tienen una sentencia definitiva.
La controversia central, de acuerdo con el abogado Pool Navarro, radica en que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) exentó a la Sedena de presentar una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Los promoventes sostienen que aún existe riesgo ecológico pues no se evaluaron los riesgos para el sistema laguna en general, ni la afectación a la niñez y a adolescencia a un ecosistema sano al no existir estudios técnicos que avalen la viabilidad de la infraestructura en un ecosistema tan sensible.
Aunque el retiro de las suspensiones fue impugnado por un grupo de infancias de Bacalar a través del Instituto Federal de la Defensoría Pública, el recurso de revisión no ha sido admitido por los magistrados federales desde hace casi tres meses confirmó el litigante
A pesar de la reactivación de la maquinaria, los juicios de amparo continúan su curso en el Juzgado Primero de Distrito.
La Sedena manifestó mediante comunicados que el inmueble tiene un fin social y médico, destinado al descanso de personal militar con estrés postraumático. Asimismo, la institución asegura que el proyecto incluye medidas de mitigación para respetar el entorno lagunar.




