Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 01 de abril de 2026. –Tras la obtención de una suspensión definitiva contra la clausura impuesta por la Profepa, el presidente para Mexico de Royal Caribbean, Ari Adler Brotman, confirmó que el grupo inversionista analizará junto a su equipo legal el momento idóneo para retomar actividades, supeditando cualquier avance a la resolución total de los procesos jurídicos de fondo.
Precisó que, si bien el fallo de la Jueza Primera de Distrito permite el levantamiento de los sellos de clausura en el predio de Mahahual, la prioridad de la compañía es garantizar certidumbre jurídica antes de reactivar las máquinas en la zona.
El directivo señaló que se encuentran a la espera de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sea notificada formalmente de la resolución.
Aunque la autoridad federal tiene la opción de presentar recursos legales, la empresa confía en que el retiro de los sellos de clausura ocurra en breve.
“Evaluaremos con nuestros consejeros legales la oportunidad de reiniciar esos trabajos. Queremos que se resuelva todo de fondo para no causar más inquietudes”, afirmó Adler, subrayando que la intención es avanzar con total transparencia procesal.
Perfect Day, exento
Fue enfático en aclarar que la sanción de la Profepa no recayó sobre el proyecto “Perfect Day“, el cual aún no inicia su fase de construcción.
Explicó que los trabajos suspendidos corresponden exclusivamente a la demolición y limpieza de infraestructura antigua (anteriormente denominada “Destino Mahahual”), ejecutados por la firma DYMSA.
Mientras que el proyecto “Perfect Day” de Royal Caribbean se encuentra todavía en proceso de evaluación ambiental ante las autoridades federales. La determinación de la empresa de esperar a una resolución definitiva busca evitar nuevas interrupciones administrativas.
Según lo estipulado por el juzgado, se espera que en los primeros días de abril se dicte la sentencia de fondo que determine la legalidad de las medidas de seguridad impuestas originalmente en enero.
Una vez concluida la etapa de demolición y, en caso de obtener un resolutivo favorable en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la empresa procedería a solicitar los permisos de construcción específicos para dar inicio formal al proyecto turístico.




