Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 17 de febrero de 2026. – Ante el avance legislativo de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en la zona sur del estado fijó su postura de colaborar, siempre y cuando el Gobierno Federal implemente beneficios fiscales que compensen el impacto en la productividad.
Josué Osmany Palomo Hoil, presidente de la Coparmex en la región, señaló que, aunque la iniciativa ya fue aprobada en el Senado y aguarda su análisis en la Cámara de Diputados, su implementación debe ser paulatina (prorrateada) y acompañada de condiciones que permitan a las empresas sobrevivir al ajuste operativo.
El líder empresarial fue enfático al señalar que la reducción de horas y el aumento al salario mínimo representan una carga significativa para los empleadores y por ello, solicitan una “contraprestación” clara por parte de las autoridades.
“Si las empresas y los empleados van a hacer un esfuerzo, es vital que se generen condiciones alternas, estamos de acuerdo con el ajuste, pero pedimos a cambio beneficios fiscales que garanticen el éxito de la medida”, afirmó Palomo Hoil.
Transparencia fiscal
Más allá de los incentivos directos, la Coparmex subrayó la urgencia de una mayor transparencia en la recaudación tributaria. Los empresarios del sur del estado exigen saber con precisión el destino de sus impuestos, demandando que estos se traduzcan en obras de infraestructura que detonen el crecimiento regional, así como estrategias económicas que dinamicen el comercio local y mecanismos de desarrollo que fortalezcan el mercado interno.
El panorama para lo que viene en este 2026 es cauto, y Palomo Hoil advirtió que la forma en que se dictamine el “prorrateo” de las horas determinará si los negocios contratan más personal para cubrir los turnos o si, por el contrario, la inflación y la carga financiera derivan en recortes de plantilla.
“Empezamos el año con niveles de desempleo considerables a nivel nacional y Quintana Roo no es la excepción. Mucho dependerá de cómo se ejerzan los recursos y qué tan flexible sea la transición hacia las 40 horas”, concluyó el representante patronal.




