CANCÚN, QRoo, a 12 de agosto de 2026.- Quienes estén esta noche en Cancún y otros puntos del Caribe mexicano tendrán la oportunidad de disfrutar uno de los espectáculos astronómicos más esperados del verano. Las Perseidas alcanzan su mejor periodo de observación y para verlas no será necesario contar con telescopio ni equipo especial, únicamente encontrar un sitio oscuro y tener un poco de paciencia.
Conocidas popularmente como las “Lágrimas de San Lorenzo”, estas estrellas fugaces podrán observarse durante la noche de este miércoles 12 y la madrugada del jueves 13 de agosto, siempre que las condiciones meteorológicas permitan mantener el cielo despejado.
José Jaime Herrera Cortés, presidente de la Sociedad Astronómica de Quintana Roo (Saqroo), señaló que las condiciones de este año favorecen la observación debido a la Luna nueva, que reduce la iluminación natural del cielo y permite distinguir con mayor facilidad los destellos.
¿A qué hora conviene salir a ver las Perseidas?
La mejor oportunidad llegará después de la medianoche y continuará durante las horas previas al amanecer. Para aumentar las posibilidades de observar los meteoros, la recomendación es alejarse de las zonas con alumbrado intenso y buscar espacios donde exista la menor contaminación lumínica posible.
Tampoco es necesario enfocar la mirada en un punto exacto. Lo conveniente es colocarse en una posición cómoda, permitir que los ojos se acostumbren a la oscuridad durante varios minutos y observar una zona amplia del firmamento.
El fenómeno ocurre cada año cuando la Tierra atraviesa una región del espacio donde permanecen partículas desprendidas por el cometa 109P/Swift-Tuttle. Al ingresar a la atmósfera a gran velocidad, estos pequeños fragmentos se calientan y producen los trazos luminosos que desde la superficie parecen estrellas fugaces.
Los meteoros de esta lluvia pueden desplazarse a aproximadamente 59 kilómetros por segundo, equivalentes a más de 200 mil kilómetros por hora. Su nombre se debe a que, vistos desde la Tierra, parecen surgir desde la zona de la constelación de Perseo.
La denominación popular de “Lágrimas de San Lorenzo” está relacionada con la cercanía del fenómeno con el 10 de agosto, fecha dedicada tradicionalmente a San Lorenzo.
Para habitantes y turistas del Caribe mexicano, el plan puede ser tan sencillo como buscar un sitio alejado de las luces, mirar hacia arriba y esperar. Si las nubes dan tregua, la madrugada permitirá disfrutar a simple vista de uno de los fenómenos astronómicos más conocidos del año.




