CULIACÁN, Sin., a 22 de agosto de 2026.— Rubén Rocha Moya volvió a poner en pausa su mandato como gobernador de Sinaloa. El político morenista solicitó una licencia por un periodo superior a 30 días y de duración indefinida, luego de que su retorno al cargo generó una ruptura pública con figuras del gobierno federal y de la Cuarta Transformación.
El oficio no explica las causas
La petición llegó este sábado al Congreso de Sinaloa y quedó dirigida al diputado Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, presidente de la Diputación Permanente. Rocha Moya solicitó que el Poder Legislativo atendiera su separación conforme a la Constitución local, pero no expuso los motivos ni estableció un plazo para reasumir funciones.
La nueva licencia modificó de forma abrupta el escenario político estatal. El gobernador había vuelto al despacho el viernes 21 de agosto después de 112 días de ausencia, periodo que comenzó el 1 de mayo. Al anunciar su reincorporación, sostuvo que cumpliría el mandato ciudadano y permanecería hasta el final de su administración.
Un retorno rechazado por sus aliados
Sin embargo, su vuelta estuvo acompañada por una serie de deslindes. Morena aseguró que no fue informado previamente, mientras representantes del gobierno federal remarcaron que la decisión pertenecía exclusivamente al mandatario. La falta de respaldo mostró que su regreso no contaba con un acuerdo dentro del grupo gobernante.
La inconformidad también alcanzó a legisladores y gobernadores afines a la 4T. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, le solicitó reconsiderar su postura y separarse nuevamente del Ejecutivo. Varios mandatarios estatales defendieron, por su parte, la necesidad de actuar con responsabilidad y evitar que una determinación individual afectara al movimiento.
El mensaje que elevó la presión
La presidenta Claudia Sheinbaum fijó después una postura sobre el ejercicio del poder: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”. También sostuvo que las autoridades deben gobernar con principios y honestidad, pues el servicio público pierde su sentido cuando responde a ambiciones particulares.
Aunque Sheinbaum no mencionó a Rocha Moya, su publicación apareció en plena controversia por la reincorporación del sinaloense. El pronunciamiento se sumó al aislamiento político que enfrentó durante las horas posteriores a su regreso y elevó las exigencias para que abandonara otra vez el cargo.
Rocha Moya comunicó finalmente su retiro con la frase: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. Con esta determinación, el Congreso estatal deberá formalizar la licencia y definir la continuidad del Ejecutivo, mientras permanece abierta la interrogante sobre si el gobernador intentará volver antes de concluir su mandato.





