CIUDAD DE MÉXICO, a 14 de agosto de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que existe una intención de injerencia política por parte de Estados Unidos en la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum cuestionó que el Gobierno estadounidense recurra al retiro de visas contra figuras de la vida pública mexicana sin informar los motivos. “Tiene que ver con un tema político, no veo yo otra razón”, afirmó al referirse a este tipo de decisiones administrativas.
“No es un trato parejo”
La mandataria también señaló que “no es un trato parejo para todos los países” y sostuvo que Washington no debe emplear permisos migratorios como instrumentos para influir en la política interna de México. Añadió que la relación entre ambas naciones debe basarse en el respeto a la soberanía y en condiciones de igualdad.
Sheinbaum planteó que, si Estados Unidos posee pruebas o señalamientos contra algún ciudadano mexicano, debe presentarlos ante la Fiscalía General de la República. De esta manera, las autoridades nacionales podrían abrir una investigación y los jueces determinarían si existe alguna responsabilidad.
López Beltrán acusa represalia política
El posicionamiento presidencial respaldó lo expuesto por Andrés Manuel López Beltrán en una carta enviada a Donald Trump. En el documento, calificó la revocación de su visa como “politiquería” y propaganda, al tiempo que negó haber cometido algún delito o acto que justifique la medida.
López Beltrán responsabilizó de la decisión al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, y preguntó al presidente estadounidense si conocía la medida. También atribuyó la cancelación a una postura contra Morena y sus dirigentes, mientras Washington no ha revelado públicamente las razones específicas del retiro de la visa.




