CIUDAD DE MÉXICO, a 18 de agosto de 2026.— Vigilar qué videos, juegos o páginas consultan niñas, niños y adolescentes es apenas una parte de la seguridad en internet. La información que comparten, los permisos otorgados a las aplicaciones e incluso una tarjeta bancaria guardada en el dispositivo pueden convertirse en otros puntos de riesgo.
La edición de agosto de la Revista del Consumidor dedica su sección Entorno digital a la protección de menores y señala que el control parental permite administrar dispositivos y plataformas mediante filtros de contenido, configuraciones de seguridad, ajustes de privacidad y restricciones de compras. Estas herramientas no eliminan por completo los riesgos, pero pueden crear un entorno más seguro cuando existe acompañamiento de las personas adultas.
Uno de los primeros pasos recomendados es revisar la clasificación por edad antes de instalar un videojuego o aplicación. Profeco señala que también deben observarse advertencias sobre violencia, lenguaje, interacción con otras personas usuarias y compras integradas.
Los riesgos cambian conforme crecen
La publicación amplía los peligros identificados para cada etapa. En primaria incluye ciberacoso, grooming, compras no autorizadas y contenido de odio; entre preadolescentes menciona retos virales, sextorsión, radicalización, presión social y pérdida de privacidad.
Para adolescentes, además de las estafas digitales, advierte sobre adicción a redes sociales y videojuegos, así como acceso a contenido para adultos. En todas las edades identifica posibles efectos como sedentarismo, alteraciones del sueño y menor convivencia presencial.
Profeco también distingue entre seguridad y privacidad. La primera implica proteger físicamente el dispositivo mediante contraseñas, números de identificación personal (PIN) o huella digital, además de impedir instalaciones o modificaciones sin permiso.
La privacidad, en cambio, requiere revisar qué datos puede utilizar cada aplicación. Esto incluye permisos para conocer la ubicación del dispositivo o acceder a la cámara y los contactos, medidas que pueden reducir la exposición de información sensible en internet.
Cuidado con las compras dentro de juegos
Otro punto de atención son las aplicaciones y videojuegos que permiten adquirir artículos, funciones o servicios desde la propia plataforma. El riesgo aumenta cuando existe un método de pago vinculado y no se han establecido restricciones.
Para evitar cargos no autorizados, recomiendan activar la autenticación para cada compra, deshabilitar las compras dentro de las aplicaciones y evitar almacenar métodos de pago.
También sugiere revisar periódicamente los estados de cuenta bancarios, activar las notificaciones del banco, descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales y mantener actualizado tanto el sistema operativo como las aplicaciones.
En Android, los controles parentales pueden configurarse desde Ajustes, dentro de Bienestar digital y controles parentales, o mediante Google Family Link. Para iPhone, la publicación señala la ruta Configuración > Tiempo en pantalla, donde pueden establecerse límites de uso y proteger las modificaciones mediante un código.
Sin embargo, ninguna configuración sustituye el acompañamiento familiar. Profeco señala que la protección digital requiere combinar filtros, privacidad, seguridad y controles de compra con conversaciones en casa, escucha y acuerdos claros sobre el uso de la tecnología.




