Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 24 de agosto de 2026.- México recibió una cifra histórica de 34 mil 968 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa durante el primer semestre de 2026, pero detrás del récord hay un dato que matiza el resultado: apenas 7.8 por ciento correspondió a nuevas inversiones.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, del total captado entre enero y junio, 30 mil 957 millones de dólares, equivalentes a 88.5 por ciento, correspondieron a la reinversión de utilidades de empresas que ya operan en el país. Las nuevas inversiones sumaron 2 mil 726 millones, mientras que las cuentas entre compañías representaron mil 285 millones.
Aun con esta composición, la IED alcanzó su mayor nivel histórico para un primer semestre, con un crecimiento de 2.1 por ciento frente al monto originalmente publicado para enero-junio de 2025.
El resultado muestra que las empresas extranjeras que ya tienen presencia en México continúan destinando recursos a sus operaciones. La manufactura encabezó la captación por sector, con 13 mil 482 millones de dólares, equivalentes a 38.6 por ciento del flujo total.
Por país de origen, Estados Unidos concentró casi la mitad de la inversión, con 16 mil 871 millones de dólares, seguido por España, con 4 mil 954 millones; Canadá, con mil 741 millones; Australia, con mil 698 millones, y Alemania, con mil 647 millones.
Las mayores inversores
La concentración regional también es significativa: Estados Unidos y Canadá aportaron en conjunto 53.2 por ciento de la IED, una cifra que la Secretaría de Economía relaciona con la profunda integración de las cadenas de valor de América del Norte.
El récord llega en un año marcado por la revisión del T-MEC y por un entorno internacional de incertidumbre comercial. De hecho, la inversión procedente de Estados Unidos aumentó 14.7 por ciento durante el primer semestre, de acuerdo con información difundida por medios especializados.
Así, el dato deja dos lecturas: México mantiene el atractivo para el capital extranjero y alcanza un récord, pero el desafío será convertir esa permanencia de empresas y reinversión de utilidades en nuevos proyectos, empleos y mayor capacidad productiva.




