CANCÚN, QRoo, a 26 de agosto de 2026.- El sargazo que cada temporada se acumula en las playas del Caribe mexicano podría encontrar una nueva salida lejos de la costa. En Cancún, la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Banco Mundial enfocado en el sector privado, financia un proyecto piloto para extraer compuestos de esta macroalga y utilizarlos como ingredientes en cosméticos y productos dermatológicos.
La iniciativa se encuentra en una fase inicial de pruebas técnicas y sus primeros resultados se esperan para el próximo año. El objetivo es determinar si el aprovechamiento del sargazo puede convertirse en una actividad comercial capaz de generar suficiente demanda para incentivar su recolección.
Joel Sánchez, oficial de operaciones de la IFC, explicó que el organismo apoya una prueba piloto para desarrollar una emulsión a partir del alga. En caso de que el proceso resulte viable y pueda ampliarse, consideró que podría crecer el interés empresarial por recolectar esta biomasa y transformarla en materia prima.
El proyecto cuenta además con respaldo del gobierno de España para apoyar la gestión y disposición final del sargazo.
De problema ambiental a materia prima
La IFC busca que el aprovechamiento de la macroalga vaya acompañado de inversión privada y mejores prácticas ambientales. La institución ofrece financiamiento a tasas de mercado y asistencia técnica en sostenibilidad como complemento de la banca local.
De acuerdo con la información disponible, la corporación ya ha destinado alrededor de 70 millones de dólares al sector turístico de la región y también pretende canalizar capital hacia la industria hotelera, con énfasis en la generación de empleos y la reducción de riesgos ambientales y sociales.
Como parte de esta estrategia, la IFC firmó un memorando de entendimiento con la Secretaría de Turismo para impulsar estándares ambientales en la Península de Yucatán.
Al mismo tiempo, evalúa nuevos proyectos con grupos empresariales españoles y mexicanos interesados en ampliar el procesamiento de sargazo si los ensayos previstos para el próximo año confirman que el producto puede desarrollarse a mayor escala.
Así, una biomasa que durante años ha representado un desafío para playas y destinos turísticos del Caribe mexicano comienza a ser explorada como posible insumo para la industria cosmética. El siguiente paso dependerá de los resultados técnicos y de que exista una demanda capaz de sostener su aprovechamiento comercial.




