Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 08 de septiembre de 2026.- Tener un padre o una madre extranjeros no será impedimento para que una persona pueda aspirar a gobernar México, aclaró la presidenta Claudia Sheinbaum, al explicar los alcances de su propuesta para limitar la doble nacionalidad de quienes busquen ocupar los principales cargos de elección popular.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que el origen de los padres no debe determinar los derechos políticos de sus hijos, debido a que se trata de una circunstancia que una persona no decide.
La discusión surgió a partir de la iniciativa enviada por Sheinbaum al Congreso de la Unión, con la que plantea modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para establecer restricciones relacionadas con la posesión o adquisición de una nacionalidad extranjera para quienes ejerzan o aspiren a la Presidencia de la República, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Sheinbaum precisó que una persona puede ser mexicana y tener ascendencia extranjera, sin que esto represente un impedimento para participar en la vida política del país.
El requisito que considera indispensable para quienes busquen encabezar el Ejecutivo federal o un gobierno estatal es distinto: no conservar una segunda nacionalidad.
“Uno no puede jurar a dos banderas”, sostuvo la Presidenta, al argumentar que quienes ocupen esos cargos deben mantener una lealtad política exclusiva hacia México.
La propuesta está en el Congreso
La propuesta presidencial fue enviada al Congreso el pasado 27 de agosto y contempla que, en caso de contar con doble nacionalidad, los aspirantes tendrían que renunciar a ella antes de registrar su candidatura.
Sheinbaum defendió la medida como parte de una visión de soberanía nacional, aunque remarcó que no busca cerrar la participación política a mexicanos cuyos padres hayan nacido en otros países.
La Presidenta también sostuvo que México puede mantener relaciones de cooperación e inversión con otras naciones sin que ello implique una subordinación política: “Colaboramos, pero no nos subordinamos”, afirmó.




