CHETUMAL, Q. Roo., a 11 de septiembre de 2026.- El Consulado General de México en Boston recibió una pieza arqueológica originaria de Colima, luego de que el Institute for Cacao and Chocolate Research decidió restituirla de manera voluntaria. Representantes académicos, culturales e institucionales de México y Estados Unidos participaron en la ceremonia de entrega.
La recuperación surgió de la colaboración entre las secretarías de Relaciones Exteriores y Cultura, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el consulado mexicano y la institución estadounidense, que dirige el investigador mexicano y profesor de la Universidad de Boston José López Ganem.
La pieza consiste en una olla de barro modelado, con superficie pulida, recubrimiento rojizo, pigmentación roja y aplicaciones decorativas. Su cuerpo representa cuatro granos de cacao, mientras que el cuello tiene paredes rectas que se abren hacia un borde redondeado.
El cacao, símbolo del antiguo occidente
Especialistas del INAH determinaron que la vasija pertenece a la tradición Comala y que su elaboración ocurrió entre los periodos Preclásico Terminal y Clásico mesoamericanos, es decir, entre 300 a.C. y 600 d.C. La crearon culturas asentadas en el territorio que actualmente ocupa el estado de Colima.
La representación de los granos muestra la relevancia que tuvo el cacao entre las sociedades del antiguo occidente de México hace más de 2 mil años. En Mesoamérica, este fruto no solo sirvió como alimento y bebida, pues también circuló como medio de intercambio y formó parte de ceremonias, alianzas sociales y otras expresiones culturales.
Suman 83 piezas arqueológicas recuperadas
José López Ganem informó que esta es la vasija número 83 que la institución ayuda a repatriar y precisó que la mayoría de esos bienes regresó a México, aunque también colaboraron con países de Centroamérica. El INAH clasificó la pieza como un monumento arqueológico mueble que forma parte del patrimonio cultural de la nación mexicana.




