Por Staff
COZUMEL, Q. Roo, a 08 de septiembre de 2026.- Con binoculares en mano y atentos al movimiento entre manglares, humedales y playas, participantes de una jornada de observación recorrieron el Parque Ecoturístico Punta Sur para conmemorar el Día Mundial de las Aves Playeras, celebrado el pasado 6 de septiembre. La actividad permitió acercar a la comunidad a la riqueza natural de Cozumel y destacar la importancia de conservar los ecosistemas costeros.
Durante el recorrido, organizado por la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC), fueron identificadas 22 especies de aves, entre ellas el Playero Blanco, Pihuiui y Chorlo Pico Grueso, además de ejemplares como el flamenco, el águila pescadora y la garza pico de canoa. Cada avistamiento sirvió para conocer más sobre los hábitos de estas especies y el papel que desempeñan dentro del equilibrio de los ecosistemas.
La jornada estuvo encabezada por la manejadora de recursos naturales Paulina Sabido, quien explicó a los participantes las características de las especies observadas, sus rutas migratorias y la importancia que tienen los humedales, manglares y zonas de playa para su alimentación, descanso y reproducción. También se abordaron las amenazas que enfrentan estas aves, entre ellas la pérdida de hábitat, contaminación y cambio climático.
Punta Sur, un paraíso con alas
Punta Sur representa uno de los espacios naturales de mayor relevancia para la observación de aves en Cozumel, debido a la diversidad de ambientes que concentra. Durante la actividad, Héctor González Cortés, subdirector del parque, resaltó que conocer de cerca la biodiversidad permite generar mayor conciencia sobre la necesidad de protegerla y fortalecer la participación de la comunidad en su conservación.

Más allá de observar y registrar especies, la jornada buscó generar una reflexión sobre la responsabilidad que existe en el cuidado de los ecosistemas costeros. Las aves playeras cumplen funciones importantes dentro de estos ambientes y su presencia puede ofrecer señales sobre las condiciones de salud de playas, lagunas y humedales, por lo que su protección también implica conservar los espacios naturales de los que depende una amplia variedad de especies.
A través de sus programas de educación ambiental y conservación, la FPMC mantiene actividades encaminadas a fomentar el conocimiento y valoración de la biodiversidad de Cozumel. La jornada en Punta Sur dejó así un mensaje entre quienes participaron: proteger a las aves playeras también significa proteger los manglares, humedales y playas que sostienen la vida en la isla.




