JUÁREZ, NL., a 11 de septiembre de 2026.— Lo que comenzó como una tanda promovida en redes sociales terminó con reclamos por casi un millón de pesos, esquelas y una supuesta resurrección digital. Vanelly Zavala Hernández, conocida como “Tandas Vane”, quedó en el centro de acusaciones después de que varias participantes señalaran que no recibieron el dinero ni los productos prometidos al llegar sus turnos.
La mujer organizaba grupos de ahorro y ofrecía artículos como teléfonos, pantallas, cámaras y electrodomésticos. Aunque la promoción de las tandas se dio en TikTok, las operaciones y los reclamos se concentraron en Facebook y WhatsApp. El negocio creció conforme más personas confiaron en la dinámica y realizaron aportaciones periódicas.
El problema comenzó cuando algunas participantes dejaron de recibir sus pagos o artículos en las fechas acordadas. Los mensajes quedaron sin respuesta y los reclamos pasaron de los grupos privados a las redes sociales, donde el nombre de “Tandas Vane” se hizo viral por razones muy distintas a las que cualquier negocio desearía.

Aparece una esquela y crecen las sospechas
Días después surgieron varias esquelas con la fotografía de Vanelly Zavala Hernández, las cuales aseguraban que había fallecido el 8 de septiembre y anunciaban un supuesto velorio en Capillas Funerarias La Fe. Presuntas afectadas afirmaron que personas cercanas a la organizadora ayudaron a difundir los avisos, aunque esa participación no cuenta hasta ahora con confirmación oficial.
La historia parecía tener de todo: dinero perdido, una muerte inesperada y hasta horario para despedir a la organizadora. Sin embargo, Capillas Funerarias La Fe arruinó el supuesto guion funerario al informar que Vanelly no estaba en sus instalaciones y que la empresa no tenía contacto con familiares o conocidos de ella. La funeraria también se deslindó del uso de su nombre en las publicaciones.
“Tandas Vane” reaparece y rechaza la acusación
Pero cuando las redes ya daban por resuelto el misterio, Vanelly “revivió” en Facebook. La organizadora negó haber fingido su muerte, aseguró que algunas clientas elaboraron la esquela como una “broma de mal gusto” y afirmó que trabaja para regularizar las entregas pendientes. También rechazó que la deuda alcance un millón de pesos, versión que contradice los cálculos difundidos por las presuntas afectadas.
Por ahora, no existe confirmación pública de una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, ni una resolución que compruebe el supuesto fraude, el monto reclamado o quién creó las esquelas. El caso permanece en el tribunal de las redes sociales, donde sobran capturas, reclamos y teorías, pero todavía faltan documentos oficiales. En otras palabras, la muerte resultó falsa; sobre el dinero, la historia aún no llega a su último turno.





