Por Staff:
CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO, a 14 de septiembre de 2026.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se posicionó en el primer lugar del ranking de aprobación presidencial en América Latina correspondiente al mes de septiembre de 2026, de acuerdo con el más reciente estudio publicado por la firma CB Global Data. La mandataria mexicana alcanzó un 69.0% de imagen positiva, consolidando el respaldo ciudadano en la cúspide de la valoración popular en la región.
El estudio de opinión pública sitúa a Sheinbaum por encima de otros jefes de Estado latinoamericanos tras las mediciones realizadas entre el 7 y el 11 de septiembre. Detrás de la mandataria mexicana se ubica el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en el segundo puesto con un 66.2% de aprobación, seguido por el mandatario de Colombia, Abelardo De la Espriella, quien ocupa la tercera posición con un 53.6% de respaldo.
Los mejores posicionados y las variaciones del estudio
El listado de los mandatarios mejor evaluados de la región incluye también a la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, con un 52.4% en el cuarto sitio; al presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, en el quinto puesto con un 50.8%; y a la mandataria de Costa Rica, Laura Fernández, con un 49.7%.
El estudio destaca que el mandatario dominicano, Luis Abinader, registró uno de los repuntes más notables al subir 2,7 puntos porcentuales en comparación con el periodo previo. Por el contrario, en la parte baja de la tabla y en los extremos opuestos de la medición se encuentran mandatarios como Bernardo Arévalo de Guatemala (28.2%), Delcy Rodríguez de Venezuela (28.8%) y José Raúl Mulino de Panamá (32.1%), reflejando contrastes complejos en la percepción pública regional.
Metodología y alcance de la consultora
CB Global Data es una firma especializada en investigación social, análisis de datos y consultoría política encargada de medir de forma recurrente la opinión pública, la imagen de líderes políticos y las tendencias electorales en América Latina.
Los resultados actuales evidencian la diversidad de contextos políticos que experimentan las administraciones de la región, donde mientras algunos gobiernos consolidan la confianza de sus ciudadanos, otros enfrentan escenarios adversos y niveles de aprobación considerablemente reducidos.



