Por Staff
QUITO, Ecuador, 5 de octubre de 2026.- Mide menos de dos centímetros, tiene una apariencia llamativa y su descubrimiento dejó desconcertados a los investigadores. Se trata de Excidobates perplexus, una nueva especie de rana venenosa identificada en los bosques del sur de Ecuador.
La pequeña rana mide apenas entre 15.1 y 18.3 milímetros y pertenece al género Excidobates, un grupo de anfibios venenosos cuya diversidad todavía no se conoce por completo. La descripción científica fue publicada en la revista especializada Zootaxa.
Uno de los mayores enigmas apareció al encontrar dos poblaciones separadas por unos 65 kilómetros. Mientras unas ranas presentan el dorso negro con patrones escarlata, las otras tienen una coloración verde con manchas amarillas. A simple vista, los investigadores pensaron que podían tratarse de especies diferentes.
Sin embargo, los análisis genéticos demostraron que ambas poblaciones pertenecen a la misma especie. Esa particular diferencia de coloración llevó a los científicos a elegir el nombre perplexus, una palabra que significa “desconcertante”, “perplejo” o “confuso”.
La nueva especie fue localizada en la cuenca del río Paute y en la Cordillera del Cóndor, en el sur ecuatoriano. Habita bosques bien conservados y los machos utilizan las raíces de grandes árboles para emitir sus llamados.
Pero el descubrimiento también encendió las alertas de conservación. Los investigadores advierten que la población de la Cordillera del Cóndor se encuentra dentro de zonas concesionadas para la extracción de cobre, oro y molibdeno, mientras que estas pequeñas ranas también son buscadas en mercados ilegales de animales de colección. Por ello, los científicos proponen considerarla “En Peligro Crítico”.




