Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 18 de julio de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que asistirá este domingo a la gran final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Argentina y España, luego de recibir una invitación directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El encuentro se disputará en el MetLife Stadium, en el área de Nueva York-Nueva Jersey, y reunirá a jefes de Estado, dirigentes deportivos y personalidades internacionales.
La mandataria mexicana explicó que aceptó la invitación por tratarse de un gesto directo del mandatario estadounidense y adelantó que viajará este fin de semana para regresar a México el lunes. También confirmó que al evento acudirá el primer ministro de Canadá, Mark Carney, con lo que estarán presentes los líderes de los tres países anfitriones del Mundial 2026.
Otro de los asistentes confirmados será el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien encabezará la ceremonia de premiación y entregará el trofeo al campeón junto con Donald Trump, tal como anunció previamente el propio organismo rector del fútbol mundial.
En los días previos al encuentro, Trump e Infantino participaron en un acto oficial en Trump Tower, donde calificaron la Copa del Mundo como un éxito por la asistencia récord y el alcance global del torneo, además de destacar la organización del certamen celebrado por Estados Unidos, México y Canadá.
La presencia de Sheinbaum cobra especial relevancia porque será su primera aparición en un partido del Mundial, luego de no asistir a los encuentros disputados en territorio mexicano, incluido el inaugural celebrado en la Ciudad de México.
Duelo de poder
Además del componente deportivo, la final tendrá un importante peso diplomático al reunir en un mismo escenario a los mandatarios de los países anfitriones y a las principales autoridades de la FIFA, en un evento que será seguido por cientos de millones de espectadores en todo el mundo.
Con el duelo entre Argentina y España como atractivo principal, el cierre del Mundial 2026 promete convertirse no solo en una fiesta del fútbol, sino también en uno de los encuentros políticos y protocolarios más relevantes del año.



