Por Eugenio Pacheco
Chetumal, a 19 diciembre de 2025. – La XVIII Legislatura analiza una iniciativa de reforma integral que busca endurecer las sanciones contra el maltrato animal, elevando las penas hasta a siete años de prisión.
La propuesta, impulsada por el diputado Alberto Batún Chulim, pretende frenar la violencia contra las mascotas, advirtiendo que esta conducta suele ser un precursor de la agresividad hacia otros ciudadanos.
La iniciativa contempla modificaciones al artículo 39 de la Ley de Protección y Bienestar Animal, así como al artículo 179 bis del Código Penal del Estado.
Entre las modificaciones más relevantes se encuentra la tipificación de tres nuevas conductas consideradas como actos de crueldad animal.
La primera es la retención y ocultamiento, que consiste en sustraer a un animal doméstico de su entorno habitual.
También se contempla la privación de la libertad, definida como cualquier acto que implique el confinamiento ilegítimo de una mascota.
Finalmente, se incorpora el lucro con el sufrimiento, para sancionar formas de delincuencia que explotan económicamente a los animales, incluso mediante peleas.

Penas más severas y seguridad pública
Actualmente, el Código Penal establece castigos de uno a cinco años; la reforma propone elevar el rango máximo a siete años de cárcel.
El diputado Batún Chulim subrayó la importancia de esta reforma no solo como un acto de justicia hacia los animales, sino como una medida de seguridad pública.
Citó evidencia sobre la “teoría del vínculo”, que relaciona a quienes ejercen crueldad animal con un aumento en la peligrosidad y comportamiento violento dentro de la sociedad.
“La delincuencia ha encontrado nuevas formas de lucrar con el sufrimiento animal, lo que genera además desestabilidad emocional, psicológica y económica en las familias afectadas”, advirtió el legislador.
La propuesta también destaca el papel fundamental de los animales en la salud pública; pues de acuerdo con el documento, las mascotas ayudan a combatir la depresión, aumentan la sensación de seguridad y transmiten valores fundamentales como la lealtad y el afecto. Por ello, su protección es considerada vital para el tejido social.
La reforma fue turnada a las comisiones correspondientes para su análisis técnico.




