Por Eugenio Pacheco
Chetumal, Q. Roo, a 16 de enero de 2026.- Apenas 72 horas después de arrancar la zafra, el sector cañero de Quintana Roo ya tiene motivos para sonreír. Las primeras cifras apuntan a un inicio alentador que contrasta con el duro cierre del ciclo pasado.
El KARBE —indicador clave que define cuánto se le paga al productor por su caña— comenzó la temporada por encima de los niveles con los que terminó la zafra anterior. Una señal temprana, pero significativa.
Sergio Crisanto Morteo, presidente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA), informó que el ciclo arrancó con 91 puntos de KARBE y en cuestión de días ya escaló a 92, muy lejos de los 86 puntos con los que cerró el periodo pasado.
El objetivo para este año es ambicioso: rebasar los 110 puntos. Para alcanzarlo, los productores han decidido dejar de lado diferencias internas y trabajar en bloque, unificando esfuerzos entre las dos organizaciones cañeras de la región.
Un respiro para productores
Este arranque positivo representa un respiro tras uno de los años más complicados para la Ribera del Río Hondo. La zafra anterior quedó marcada por inundaciones, sequía extrema y una severa caída en la calidad de la caña, a lo que se sumó el ataque de plagas, como la mosca pinta, que primero golpeó la zona norte y ahora amenaza el sur.
El resultado fue una baja rentabilidad que dejó a muchas familias con ganancias mínimas o incluso deudas, impactando de lleno la economía del sur del estado.
“A diferencia de años anteriores, hoy se arranca mejor. Sin embargo, estamos revisando diariamente los campos para garantizar que entre solo la mejor caña al ingenio”, explicó Crisanto Morteo.

Para reforzar ese control, y con el respaldo de productores afiliados a la CNPR, se intensificó la vigilancia en el corte y el traslado, con comisionados y cabos de ambas organizaciones supervisando el proceso.
El KARBE no es solo un dato técnico: es el termómetro económico de la región. A mayor cantidad de azúcar recuperable, mejor es el precio que recibe el productor por tonelada.
Por eso, un inicio en 92 puntos abre la puerta a la esperanza. Si el clima y las plagas dan tregua, esta zafra podría marcar el comienzo de la recuperación financiera para miles de familias cañeras de Quintana Roo.




