Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 25 de enero de 2026.- En un contexto dominado por el consumo digital, la Banda de Música del Gobierno del Estado se consolida como el principal bastión de las tradiciones sonoras en la capital.
Con 90 años de trayectoria, la agrupación mantiene vigente el ritual dominical que congrega a las familias chetumaleñas en el espacio público para escuchar los sonidos que dieron identidad a la antigua Payo Obispo.
La historia formal de esta institución se remonta a 1935, por iniciativa del fundador de la ciudad, el vicealmirante Othón P. Blanco.
Ante la necesidad de dotar de identidad cultural a la naciente población, el vice almirante Pompeyo Blanco integró a músicos provenientes de Progreso, Yucatán, con talentos locales, estableciendo las bases de lo que hoy es un patrimonio vivo de Quintana Roo.

A lo largo de nueve décadas, la banda ha sido el eje de la vida social, pues animó las jornadas de los pioneros que construyeron la ciudad entre manglares, en lo que ahora es la explanada de la Bandera,
El sitió aun sirve como punto de encuentro para tres generaciones que coinciden en el gusto por la jarana, el bolero y las marchas.
Bajo la dirección de Benjamín Mata, el ensamble de 26 músicos interpreta un repertorio que funciona como un viaje emocional por la historia regional.
Entre las piezas más solicitadas destacan las melodías adoptadas de los antiguos campamentos chicleros en la selva, también temas como “Suéñame Quintana Roo” y “Leyenda de Chetumal”., además de Jaranas tradicionales que preservan el vínculo cultural con Yucatán.
A pesar de su adscripción administrativa al Instituto de la Cultura y las Artes, la banda busca trascender la etiqueta de “música oficial”.




