Por Eugenio Pacheco
Chetumal, Q. Roo, a 29 de enero de 2026.- Las lluvias en Chetumal ya no solo dejan calles inundadas y casas dañadas: también arrastran combustible. Un estudio académico encendió las alertas al revelar que, durante las inundaciones, el agua que cubre colonias enteras puede mezclarse con gasolina y otros hidrocarburos, creando un riesgo silencioso para la salud y la seguridad de la población.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo (Uqroo) y la Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, advierte que la capital de Quintana Roo enfrenta los llamados eventos Natech, donde un fenómeno natural —las lluvias intensas— detona la dispersión de combustibles desde gasolineras y gaseras ubicadas cerca de zonas habitacionales.
Los investigadores Rosalía Chávez Alvarado, José Manuel Camacho Sanabria y David Velázquez Torres (Uqroo), junto con Alondra Balbuena Medina (UAEM), identificaron que Chetumal enfrenta lo que la ciencia denomina eventos Natech.
Este término describe situaciones donde un fenómeno natural, en este caso inundaciones, desencadena el derrames de sustancias peligrosas.

Riesgo latente
Durante los encharcamientos e inundaciones severas, por lluvias de 2022 y 2024, el reporte de fuertes olores a combustible en colonias anegadas no fue una percepción errónea de los vecinos, se explica en el informe. El estudio confirma que la cercanía de gasolineras y gaseras a zonas habitacionales, combinada con el nivel del agua, facilita que los combustibles se filtren y se dispersen por la ciudad.
Las zonas más propensas a estas mezclas químicas son habitadas por niños, adultos mayores y personas con discapacidad, quienes tienen menos capacidad de reacción ante una emergencia. Y que, ante la falta de sistemas de alerta temprana, la gente depende de redes sociales mientras los números de emergencia se saturan.
La investigación apunta directamente a una falla administrativa: el Atlas de Riesgo de Chetumal está desactualizado, pues actualmente, este documento no integra el peligro de las gasolineras frente a inundaciones, a pesar de que estos establecimientos se han multiplicado en la ciudad.
Los especialistas advierten que, mientras no se mejore el drenaje pluvial, se actualice el Atlas de Riesgo y se vigile estrictamente la ubicación de las estaciones de servicio, el riesgo de una tragedia por incendio, explosión o afectaciones graves a la salud seguirá creciendo con cada lluvia intensa.




