Ciudad de México, 30 de enero de 2026. — México ha logrado una reducción histórica de la pobreza en los últimos años, pero el rezago social y la pobreza extrema siguen marcando la vida cotidiana de millones de personas, de acuerdo con el Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social para el ejercicio fiscal 2026, publicado por la Secretaría de Bienestar en el Diario Oficial de la Federación.
El documento oficial señala que 38.5 millones de personas viven en situación de pobreza, lo que representa 29.6 por ciento de la población nacional, mientras que 7 millones se encuentran en pobreza extrema, es decir, con ingresos insuficientes para adquirir la canasta alimentaria y con múltiples carencias sociales.
Entre 2018 y 2024, el informe reporta que 13.4 millones de personas salieron de la pobreza y 1.7 millones dejaron la pobreza extrema, un avance que colocó a México como el país que más contribuyó a la reducción de la pobreza en América Latina durante ese periodo. Sin embargo, el diagnóstico subraya que las desigualdades territoriales siguen siendo profundas.
Rezago social: la otra cara de la pobreza
Más allá del ingreso, el informe pone el foco en el rezago social, que se mide a partir de carencias en educación, salud, seguridad social, calidad de vivienda y acceso a servicios básicos. Estas condiciones continúan afectando con mayor intensidad a comunidades rurales, indígenas y zonas con baja conectividad.
El reporte destaca que el rezago social es un factor determinante para orientar el gasto público, ya que permite identificar municipios y localidades prioritarias donde se deben concentrar las inversiones en infraestructura básica como agua potable, drenaje, electrificación, vivienda y caminos.
Pobreza menor al promedio, pero rezagos persistentes
En Quintana Roo, el informe oficial indica que 516 mil 935 personas viven en situación de pobreza, lo que equivale al 27 por ciento de la población estatal, por debajo del promedio nacional. No obstante, 79 mil 583 personas se encuentran en pobreza extrema, es decir, 4.2 por ciento de los habitantes de la entidad.
Aunque el estado presenta un grado de rezago social bajo, el documento advierte que persisten carencias importantes, principalmente en acceso a la seguridad social, servicios de salud y alimentación nutritiva, especialmente en municipios fuera de los principales polos turísticos.

Estas cifras son las que sirven de base para definir la aplicación de recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), con el objetivo de que el crecimiento económico se traduzca en mejores condiciones de vida para la población más vulnerable.




