Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 2 de febrero de 2026.– ¿Clases sin celulares? En el Congreso de Quintana Roo ya está sobre la mesa una iniciativa que busca sacar los teléfonos y las redes sociales de las aulas en preescolar, primaria y secundaria, con el argumento de mejorar el aprendizaje y reducir los riesgos que el uso recreativo de pantallas representa para niñas, niños y adolescentes.
La propuesta, que analiza una reforma a la Ley de Educación estatal, plantea prohibir el uso de celulares durante la jornada escolar, salvo cuando se utilicen con fines didácticos o en casos de emergencia. El impulsor de la iniciativa, el diputado Hugo Alday, aseguró que el objetivo es frenar la distracción constante que generan las redes sociales y proteger la salud visual de los menores de 15 años.
De aprobarse, los artículos 15 y 55 de la ley serían modificados para que sea la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ) la encargada de establecer los lineamientos bajo los cuales la tecnología podrá integrarse al aula como herramienta pedagógica, y no como distractor.
El legislador señaló que la medida apunta a mejorar la comprensión lectora, la concentración y la retención de contenidos, además de reducir la exposición prolongada a pantallas durante el horario escolar.
La propuesta ya genera debate entre madres y padres de familia. Mientras un sector respalda la restricción al considerar que el uso del celular favorece el ciberacoso y afecta el rendimiento académico, otros advierten que el teléfono es clave para la comunicación inmediata en situaciones de emergencia. Algunos comités, incluso, plantean una vía intermedia: educar en el uso responsable, permitir que los alumnos lleven el dispositivo, pero mantenerlo guardado durante las clases.




