Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 21 de febrero de 2026. – La transición hacia energías sustentables en el municipio de José María Morelos no solo enfrenta barreras culturales, sino también un fuerte castigo económico.
Datos recientes revelan que instalar paneles solares en Quintana Roo es 25% más costoso que el promedio nacional, lo que sepulta las aspiraciones de soberanía energética para las familias rurales de la zona maya.
Benjamín Tenreiro Poot, integrante del club de ciencias “Tepeu Yetel Naab” de la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, advirtió que el uso de estas tecnologías es casi inexistente en la región, mientras que el estado sigue dependiendo en 85 por ciento de combustibles fósiles, como gas natural y combustóleo, para la generación eléctrica.
Aunque el gobierno estatal impulsó programas de bienestar que beneficiaron a cerca de 930 viviendas rurales en 2025 mediante sistemas fotovoltaicos gratuitos, el mercado privado continúa siendo inalcanzable para la mayoría de la población.

Los costos
Para reducir la dependencia de la red eléctrica convencional, las inversiones se dividen en tres categorías según el consumo bimestral, explicó el investigador.
En una vivienda pequeña (150–300 kWh), se requieren 4 a 6 paneles solares, con un costo de 120 a 145 mil pesos, suficientes apenas para iluminación y electrodomésticos básicos.
En una vivienda mediana (300–500 kWh), la instalación aumenta a 8–12 paneles, elevando la inversión a 160–190 mil pesos.
En los hogares de alto consumo, con más de 800 kWh y múltiples aires acondicionados, se necesitan más de 20 paneles, con una inversión superior a 250 mil pesos.
Tenreiro Poot subrayó que el ahorro energético en JMM no surge de una convicción ambiental, sino de una estrategia de supervivencia financiera, en un estado donde el consumo eléctrico crece 6.7 por ciento anual y los recibos de luz se han vuelto insostenibles.
“La gente ahorra porque el recibo llega caro, no porque entienda el impacto ambiental. La contaminación no se ve de inmediato, pero se siente en el bolsillo cada bimestre”, expresó.
A nivel peninsular, la energía solar representa apenas 8% de la capacidad instalada en 2026, y menos del 1 por ciento de los hogares en el estado cuenta con autogeneración eléctrica.
Paradójicamente, regiones como Bacalar y Othón P. Blanco, vecinas de José María Morelos, registran uno de los índices de radiación solar más altos del país, con 5 a 6 kWh por metro cuadrado al día.
Para cerrar esta brecha, advirtió, no basta con instalar paneles: se requiere acompañamiento técnico y educación, que transforme el “ahorro por necesidad” en una verdadera cultura de sostenibilidad, viable para el corazón de la zona maya.




