Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 27 de febrero de 2026. – El Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) concluyó la primera fase del diagnóstico sobre hundimientos y baches en el primer cuadro de la ciudad.
Este estudio, basado en tecnología de radar, busca dotar a las autoridades de información precisa sobre las condiciones del subsuelo antes de ejecutar nuevas obras de pavimentación o infraestructura hidráulica y será a finales de marzo, cuando tengan a disposición publica las conclusiones.
El director de la institución, Vicente González Robles, informó que han puesto a disposición de la Secretaría de Obras Públicas (SEOP) el uso de georradares especializados.
El objetivo es detectar tuberías y cavidades subterráneas antes de iniciar reparaciones, evitando así afectaciones accidentales a la red eléctrica o de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA).
“Estamos en el proceso de recopilación de toda la información para que la instancia responsable tenga una idea clara de cómo está el subsuelo en la parte baja de la ciudad antes de intervenir”, señaló González Robles.
Incremento de riesgos
La urgencia de estos estudios se fundamenta en el incremento de riesgos detectado por Protección Civil Municipal, desde donde Omar Echazarreta Magaña, titular del área, advirtió que las lluvias atípicas registradas desde 2024 han saturado el suelo, provocando riesgos
Entre ellos ocho casos de hundimientos de medidas significativas en el primer cuadro de la ciudad durante 2025; cinco puntos críticos detectados en lo que va de 2026 en la misma zona.
El diagnóstico del ITCH también servirá para evaluar si las rutas actuales de autobuses y vehículos de carga representan un peligro de colapso en zonas de alta humedad, específicamente en el primer cuadro de la ciudad, zona baja o casco antiguo.
Además del primer cuadro de la ciudad, el equipo de ingeniería del Tecnológico extenderá sus estudios a áreas específicas donde se planean nuevos proyectos, como la próxima construcción de una alberca por parte de la Comisión del Deporte, garantizando que el suelo sea apto para dichas estructuras.
Con este barrido tecnológico, las autoridades buscan pasar de una estrategia de reparación reactiva a una planeación preventiva, minimizando el riesgo de accidentes y garantizando la durabilidad de la inversión pública en la capital del estado.




