Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de febrero de 2026.- Investigadores del Proyecto Templo Mayor del INAH presentaron este 27 de febrero uno de sus descubrimientos más significativos en años: la evidencia de una magnífica ofrenda múltiple, aparentemente colocada en un mismo momento en el sitio ceremonial de la antigua Tenochtitlan, durante el gobierno de Motecuhzoma Ilhuicamina.
El hallazgo, detallado en el ciclo de conferencias La arqueología hoy, permite entender con mayor claridad rituales que superan en escala a todos los registrados anteriormente en el gran templo mexica.
Las ofrendas 186, 187 y 189 —junto con otras halladas en décadas pasadas— muestran una coincidencia en tiempo y contenido que sugiere un evento colectivo sin precedentes en el sitio. En su interior se preservaron 83 figurillas de piedra verde, todas del estilo Mezcala, acompañadas por miles de vestigios malacológicos como caracoles atlánticos y conchas, que debieron ser transportados a gran distancia y cuidadas con precisión.

Este tipo de depósitos rituales no solo destaca por su número y diversidad, sino también por la complejidad técnica que implicaba mover esculturas de hasta una tonelada con simples herramientas prehispánicas, como palancas y rodillos de madera. Para los especialistas, esto refleja tanto la organización social como el profundo significado ceremonial del rito.
Leonardo López Luján, director del PTM, explicó que la presencia tan abundante de figurillas Mezcala —que no se observa antes ni después en el sitio— podría estar asociada a botines de guerra provenientes de señoríos sometidos fuera de la Cuenca de México, consolidando la importancia política y espiritual de estos objetos.
Rito colosal
Además de esculturas, los arqueólogos han recuperado miles de elementos decorativos y biológicos que dan cuenta de un rito que movilizó recursos y personas en gran escala; la evidencia es un reflejo tangible de la magnitud ceremonial alcanzada por los mexicas bajo el mandato de Ilhuicamina.
La conservación y análisis de estas ofrendas continúa en los laboratorios del Proyecto Templo Mayor, y se estudia la posibilidad de reunir por primera vez las seis ofrendas en una exposición que permita al público apreciar esta faceta impresionante de la vida ritual prehispánica.




