Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 05 de marzo de 2026. – Lo que inició como una alerta aislada, es hoy una realidad confirmada: el pez diablo (Plecostomus) ha logrado establecerse en la Laguna de Bacalar.
Tras una serie de inmersiones nocturnas realizadas a finales de 2025, especialistas del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas (IBANQROO) confirmaron la presencia de esta especie invasora en los 42 kilómetros de extensión del cuerpo de agua.
Durante el último año, las brigadas de monitoreo extrajeron 27 ejemplares y localizaron al menos ocho nidos en puntos estratégicos como el Cenote La Bruja, Buenavista y la zona que conecta con el Estero de Chac.
Entre las capturas destaca una hembra de 44 centímetros con una alta carga de huevecillos, lo que ratifica su exitosa reproducción en el ecosistema.
Estromatolitos y especies nativas, en peligro
La principal preocupación de los biólogos es el impacto sobre los estromatolitos y microbalitos, estructuras minerales raras que oxigenaron el planeta hace miles de millones de años. Aunque hasta ahora no se han detectado daños directos en estas “rocas vivientes”, el hábito del pez diablo de excavar cuevas para anidar representa un riesgo latente.
Además de la integridad física de los estromatolitos, la presencia de este pez —originario del Amazonas— pone en peligro a especies nativas como:
La mojarra pinta, pues sus sitios de desove son alterados por el movimiento de sedimentos del invasor; así como el caracol chivita que compite por alimento con el pez diablo, que utiliza su boca de ventosa para succionar algas y residuos orgánicos, alterando el equilibrio del fondo lagunar.
El pez diablo llegó a los cuerpos de agua de México tras ser liberado de acuarios domésticos. En regiones cercanas como el Río Hondo, la invasión es masiva: los habitantes locales llegan a extraer hasta 400 ejemplares en apenas dos noches durante la temporada de lluvias.
Poco alimento disponible podría frenarlo
Miguel Mateo Sabido, biólogo del IBANQROO, explicó que la baja cantidad de nutrientes en Bacalar (condición oligotrófica) podría actuar como un freno natural para que la expansión no sea tan agresiva como en Chiapas o Tabasco.
Sin embargo, advirtió que la contaminación por aguas residuales y el aumento del turismo podrían alterar la química del agua, favoreciendo al invasor.
Desde el primer reporte oficial en enero de 2025, se ha conformado un frente entre autoridades, científicos de Ecosur y la sociedad civil para monitorear y controlar la plaga.
Como parte de la estrategia, se hace un llamado a la ciudadanía para evitar la liberación de especies de ornato en ambientes naturales y en caso de avistar un ejemplar en la laguna, las autoridades han habilitado el teléfono 983 106 95 65 para reportes inmediatos.




